Las fuerzas serbobosnias agruparon y montaron en camiones a unos 20.000 habitantes de Srebrenica en julio de 1995, la mayoría niños, mujeres y personas mayores, según declaró una testigo en el juicio del Tribunal Penal Internacional (TPIY) para la Antigua Yugoslavia al exlíder militar Ratko Mladic.

Entre el 10 y el 17 de julio de 1995, las fuerzas dirigidas por Mladic bombardearon "intensamente" Srebrenica y deportaron a decenas de miles de personas de esta localidad bosnia, según relató la testigo Christina Schmitz, que trabajó allí como enfermera y coordinadora de proyectos de Médicos Sin Fronteras (MSF).

En su declaración ante el tribunal de La Haya, la testigo describió el miedo de la población local, las difíciles condiciones de trabajo en el hospital de Srebrenica y un breve encuentro que mantuvo con Mladic, quien desoyó las recomendaciones de la enfermera de no mover a los heridos de las instalaciones sanitarias.

Entre el 11 y el 13 de julio, el ejército serbobosnio reunió a "unas 20.000 personas" en un enclave de Srebrenica y "mientras tanto, los proyectiles seguían cayendo a poca distancia" del lugar, relató la testigo.

"La gente estaba temblando, asustada y pidiendo ayuda de forma desesperada", según la enfermera, que se encontraba en el lugar junto a personal sanitario y a efectivos del ejército holandés, encargado de proteger el enclave de Srebrenica.

"Vi sobre todo a niños, mujeres y personas mayores que montaban en camiones y eran separados de familias", afirmó Schmitz, quien también presenció cómo un grupo de militares serbobosnios "daban golpes" a un ciudadano.

La testigo, encargada del contacto con las autoridades locales, habló "brevemente" con Mladic el día 12 de julio cuando se encontró con éste en el enclave de Srebrenica.

La enfermera había oído que Mladic también planeaba deportar a los heridos del hospital donde ella trabajaba, y se dirigió a él para decirle que dicho traslado sería "irresponsable", según explicó.

"Su intérprete solo me dijo que me fuera e hiciera mi trabajo. Tuve la sensación de que le estaba molestando, de que no le importaba verdaderamente lo que le decía", relató la testigo.

Schmitz también narró los impactos de proyectiles en las proximidades del hospital de Srebrenica donde trabajaba -una zona declarada neutral-, aunque precisó que el centro médico "no fue alcanzado".

En el hospital "había unos 50 o 60 pacientes y sólo un cirujano, no podíamos atenderlos a todos debidamente", afirmó Schmitz, quien añadió que había "un número creciente de heridos" por la intensificación de los bombardeos sobre Srebrenica cuando el ejército serbobosnio estaba cerca de tomar la ciudad.

Entre los días 14 y 17 de julio, los cooperantes negociaron con los serbobosnios para continuar ofreciendo asistencia sanitaria a la población local, y finalmente lograron evacuar a los pacientes tratados por Médicos Sin Fronteras, añadió la testigo.

El juicio contra Mladic se reanudó ayer tras ser interrumpido el pasado día 12 por problemas de salud del acusado.

Está previsto que las vistas continúen hasta el próximo 20 de julio, cuando el TPIY entrará en un receso estival de tres semanas.

Mladic está acusado de crímenes de guerra y lesa humanidad presuntamente cometidos durante la guerra de Bosnia (1992-1995), entre ellos del genocidio de casi 8.000 musulmanes varones en el enclave de Srebrenica en 1995.