El virtual candidato presidencial republicano en EE.UU., Mitt Romney, pasó hoy a la ofensiva y advirtió de los riesgos para el país si es reelegido el mandatario Barack Obama, quien hizo campaña en el conservador estado de Texas para recaudar fondos y atraer a votantes latinos y homosexuales.

Tras pasar unos días de descanso junto a su familia en Nuevo Hampshire, Romney volvió a la rutina electoral con actos en Pensilvania y con un tono más agresivo hacia Obama, a quien acusó de "atacar" a los que tienen éxito y de "insultar" a los empresarios.

Por su parte, Obama viajó a Texas, un estado conservador que no ha votado por un candidato presidencial demócrata desde 1976, con el objetivo de recaudar fondos y de conquistar a los votantes latinos y homosexuales de ese bastión republicano.

El tema central de los ataques de Romney contra el presidente sigue siendo la debilidad de la economía, pero su campaña ha sumado en las últimas horas otra acusación: que el Gobierno de Obama ha favorecido con contratos y dinero en efectivo a donantes que apoyan su reelección, algo que la Casa Blanca niega.

Mientras, los demócratas siguen echando mano de las dudas sobre el rol de Romney en Bain Capital cuando dirigía esa empresa, que invirtió en otras especializadas en trasladar empleos al extranjero, y están presionando para que el republicano divulgue sus declaraciones de impuestos anteriores a 2010.

"Si Obama es reelegido, vamos a ver críticos niveles de desempleo y estaremos a las puertas de una calamidad fiscal", advirtió hoy Romney durante un mitin en Irwin, en el estado de Pensilvania, donde también participó en un acto de recaudación de fondos en Pittsburgh.

La filosofía del presidente, que apoya a un Gobierno "intruso en nuestras vidas, no funciona", subrayó.

Obama "ataca a los que tienen éxito y con su Gobierno hemos tenido menos éxito. Yo voy a cambiar eso", prometió el exgobernador de Massachusetts, que será nominado oficialmente candidato presidencial republicano en la convención de su partido a finales de agosto en Tampa (Florida).

Romney también dijo que el presidente "insulta" a empresarios de éxito como Henry Ford o Bill Gates con comentarios como el que hizo la semana pasada en un mitin en Virginia, donde sugirió que los emprendedores que prosperan lo hacen en parte gracias al apoyo gubernamental.

El exgobernador está enfrentando una presión creciente dentro y fuera de su partido para que divulgue sus declaraciones de impuestos anteriores a 2010, algo a lo que hasta ahora se ha negado por miedo a que los demócratas las usen para "distorsionar y mentir", como señaló hoy a la publicación conservadora National Review Online.

También a raíz de presiones, Romney reveló en enero pasado que paga una tasa efectiva de impuestos en torno al 15 %, por debajo de los gravámenes que se aplican a los ingresos regulares de la mayoría de los ciudadanos.

En coincidencia con la presencia de Romney en Pensilvania, la campaña demócrata hizo circular hoy en ese estado un nuevo anuncio en el que recuerda que el republicano tiene operaciones financieras en el extranjero, algunas en paraísos fiscales, y su negativa a difundir sus declaraciones de impuestos.

Mientras, Obama sostuvo en Texas que ese estado "no está entre los más disputados" con vistas a las elecciones de noviembre, pero agregó que "eso va a cambiar pronto", en referencia a los analistas que predicen que las transformaciones demográficas que ha experimentado pueden propiciar un vuelco de tendencia política.

Durante un mitin en San Antonio con la actriz Eva Longoria de anfitriona, el presidente pronunció el mismo discurso de defensa de la clase media y de sus políticas que ha caracterizado sus últimas intervenciones.

Después, en Austin, Obama tiene programado otro mitin en un acto patrocinado por una organización de homosexuales.