La actriz estadounidense Jada Pinkett Smith instó hoy a los líderes del Congreso de Estados Unidos a que tomen medidas más contundentes contra la trata de personas en el mundo, un fenómeno que ella calificó como el "viejo monstruo" de la esclavitud en pleno siglo 21.

"Combatir la esclavitud no cuesta mucho dinero; son más altos los costos de permitir que exista en nuestra nación y en el mundo", afirmó la actriz durante una audiencia del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EE.UU.

"Necesitamos una financiación más adecuada para programas que puedan, efectivamente, proteger a las jóvenes y los jóvenes que son víctimas del tráfico de personas, y también para programas que les ayuden en su transición...y puedan crear y desarrollar vidas no solo como sobrevivientes", enfatizó la actriz, de 40 años.

Según Pinkett Smith, la trata de personas es el "viejo monstruo" que se niega a desaparecer, pero que roba a sus víctimas de la libertad, el bien "mas preciado que tenemos".

El presidente del Comité, el demócrata John Kerry, señaló al inicio de la audiencia, convocada para examinar los retos en estas lides en la próxima década, que "ninguno de nosotros puede evadir nuestra obligación moral de liderar la lucha contra esta esclavitud moderna".

Al citar ejemplos de casos concretos, Kerry dijo que unas 27 millones de personas en el mundo viven como "esclavos", y hasta 800.000 son víctimas del tráfico de personas a nivel internacional cada año.

Esta "empresa criminal" genera ganancias anuales de hasta 32.000 millones de dólares y Estados Unidos carga parte de responsabilidad porque, según el Informe de 2012 sobre Tráfico de Personas, "es país que sirve de fuente, tránsito y destino" de personas sometidas a trabajos forzados y prostitución, enfatizó Kerry.

A petición de la actriz para que se prorrogue una ley de 2011 que ofrece ayuda a las víctimas y financia operaciones contra el tráfico de personas, Kerry dijo que trabajará "estrechamente" con sus colegas en el Senado para "asegurarnos de que ponemos en marcha un programa firme y eficaz" contra ese flagelo.

Smith estuvo acompañada en la audiencia por su esposo, el también actor Will Smith, y su hija, Willow, de 11 años, quienes se sentaron detrás de ella para escuchar su testimonio.

Los tres lucían camisetas con el mensaje "Liberar a los esclavos", en un salón repleto en su mayoría por gente joven.

En entrevista con Efe en español el mes pasado, Pinkett Smith afirmó que "en esta época no debería existir esclavitud de ningún tipo", y señaló que ha creado un vídeo junto a la actriz mexicana Salma Hayek para denunciar el tráfico de personas.