El presidente del partido Kadima (con el de mayor número de diputados en el Parlamento israelí), Shaúl Mofaz, anunció hoy que abandonará la coalición gubernamental, a la que se unió hace poco más de dos meses, lo que podría precipitar elecciones en el país.

"Lamentándolo mucho, he de decir que no me queda más remedio que decidir salir del Gobierno", señaló Mofaz hoy en una reunión con los miembros de la facción de su grupo en la Kneset (Parlamento), informó el diario Yediot Aharonot en su versión digital.

La alianza entre los dos partidos con más escaños (el Kadima y el derechista Likud del primer ministro del país, Benjamín Netanyahu), dio lugar en mayo a una macro-coalición de 94 parlamentarios sobre los 120 que tiene la Cámara, pero ha sufrido un serio deterioro en las últimas semanas por el debate de la prestación del servicio militar obligatorio por parte de los judíos ultra ortodoxos.

El Tribunal Supremo declaró recientemente inconstitucional la norma que les eximía de prestar el servicio, lo que ha obligado al Gobierno a buscar una norma alternativa.

Netanyahu, más atado por su cercanía con los partidos religiosos, proponía una ley más "light", que permitiese a los ultra ortodoxos no incorporarse a filas hasta los 23 años (edad en que muchos de ellos podrían rechazar ir por estar ya casados), mientras que el Kadima defendía que sirviesen, como los demás, a los 18 y que se impusiesen sanciones personales a los insumisos.

"No fue fácil entrar (en la coalición liderada por el primer ministro Benjamín Netanyahu), pagué un precio político personal, pero este asunto es fundamental y no hay otra opción más que abandonar la coalición. Cualquier concesión dañaría la imagen del Kadima", señaló Mofaz a sus compañeros.

Los dos principales partidos israelíes han tratado de negociar un punto medio, pero el Kadima anunció hoy en un comunicado que las conversaciones han fracasado y no han llevado a un acuerdo sobre lo que denomina "una distribución igualitaria de la carga" del Estado.

La salida del Kadima del Ejecutivo podría precipitar las elecciones generales en Israel.

Netanyahu había llamado a elecciones anticipadas y enviado al Parlamento una ley que convocaba comicios el próximo 4 de septiembre, pero la iniciativa se frenó en la Cámara tras el anuncio sorpresa del pacto con Kadima, que daba lugar hace setenta días a la mayor coalición gubernamental de la historia de Israel.