El Consejo Nacional Sirio (CNS) afirmó hoy que está dispuesto a pedir ayuda a otras organizaciones regionales si Rusia ejerce de nuevo su poder de veto para evitar que el Consejo de Seguridad de la ONU actúe para proteger a los civiles sirios y apoyar el inicio de una transición en el país árabe.

"No podemos chocar de nuevo contra la pared rusa. Si el mensaje es que no se puede hacer nada más en el Consejo de Seguridad, pedimos que se exploren otras opciones", dijo a la prensa Bassma Kodmani, representante del CNS que, junto a otros miembros del grupo opositor, se reunió con varias delegaciones diplomáticas en la ONU.

Los representantes del CNS, el grupo opositor sirio mayoritario, se desplazaron a Nueva York para convencer a los miembros del Consejo de Seguridad de que deben usar "todos los recursos" que incluye la Carta de Naciones Unidas para frenar la crisis y proteger a la población civil, según dijo la representante siria en conferencia de prensa.

Kodmani, responsable de relaciones internacionales del CNS, defendió en ese sentido la necesidad de que el máximo órgano de decisión de la ONU apruebe el proyecto de resolución presentado por los países occidentales para renovar el mandato de los observadores occidentales, ya que incluye la amenaza de sanciones a Damasco.

El Consejo de Seguridad tiene previsto para mañana, someter a votación ese texto, que presentó la semana pasada el Reino Unido, junto a Estados Unidos, Alemania, Francia y Portugal, aunque Rusia ya ha anunciado que vetará cualquier tipo de amenaza de sanciones bajo el Capítulo VII de la Carta de Naciones Unidas.

"Se trata absolutamente de la última oportunidad que tiene el Consejo de Seguridad de actuar con responsabilidad ante la crisis siria. Si no lo hace, exploraremos otras posibilidades", dijo Kodmani después de reunirse con varias delegaciones diplomáticas, entre ellas la de Moscú ante la ONU.

Para el CNS, si Rusia obstruye una vez más la acción del Consejo de Seguridad, el resto de potencias, que "tienen sus voluntades soberanas y son capaces de tomar decisiones", deberían movilizarse por su cuenta para permitir al pueblo sirio "defenderse solo si no hay nadie ahí fuera que lo vaya a ayudar".

"Tocaremos a todas las puertas", aseveró la opositora, quien alertó que, "si la ONU cierra la puerta en la cara de la población siria, se explorarán nuevos escenarios".

Esos escenarios se están estudiando en estos momentos con los países "amigos de Siria, que entienden los riesgos de la situación que atraviesa el país", dijo Kodmani, quien evitó detallar si se contempla la petición de intervención de la OTAN o una intervención exterior de otras características.

La opositora siria, que tampoco dio detalles de cómo respondieron los rusos a su petición de que el consejo actúe, señaló que, en cualquier caso, el Consejo de Seguridad debería adoptar cuanto antes una resolución "bajo el Capítulo VII" de la Carta de la ONU, para defender el plan de paz de Kofi Annan.

"Esa resolución debería enviar el claro mensaje al régimen de Al Asad de que hay consenso en la comunidad internacional y de que los crímenes que se cometen sobre el terreno se tienen que detener", dijo Kodmani, que defendió encarecidamente la aplicación de "medidas coercitivas" contra el presidente sirio.

La propuesta occidental contempla la amenaza de sanciones, algo a lo que se opone Rusia, respaldada por China, tras días de negociaciones y contactos al más alto nivel de la mano del propio Annan y también del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, para desbloquear las negociaciones.

La votación del texto occidental en la ONU se mantiene para este miércoles, confirmaron hoy a Efe fuentes diplomáticas, que detallaron que las delegaciones del Consejo negocian aún a nivel de expertos sobre el texto occidental y sobre la propuesta que presentó Rusia la semana pasada.

El proyecto de Moscú amplía tres meses el mandato de los observadores, que expira el 20 de julio, pero no incluye presiones concretas sobre el régimen del presidente sirio.

Las resoluciones de condena al régimen del presidente sirio que se han intentado sacar adelante en el Consejo de Seguridad de la ONU han fracasado hasta ahora por el rechazo de China y Rusia, que ejercieron su derecho a veto en Naciones Unidas en dos ocasiones, los pasados octubre y febrero.

Mientras tanto, la situación en Siria se agrava y, desde hace dos días, los rebeldes luchan contra los leales al régimen de Al Asad en diversos barrios de Damasco y, según la oposición, los choques armados han llegado incluso a algunos sectores del centro de la ciudad.