Un tribunal aplazó el martes un fallo decisivo acerca de la legalidad de un panel encabezado por la Hermandad Musulmana al que se encomendó la redacción de una nueva constitución nacional, después que un grupo de islamistas protestó frente al tribunal y forcejeó con legisladores rivales en una tensa sesión.

Las tensiones fueron un indicio de lo que está en juego en este caso, que determinará quién supervisará el proceso de redacción de la constitución: la Hermandad o los militares. Es el nuevo ruedo en la lucha por el poder desde que un miembro de la Hermandad ganó las elecciones presidenciales el mes pasado.

La actual asamblea constituyente de 100 miembros es dirigida por la Hermandad y otros islamistas. Si el Alto Tribunal Administrativo cairota ordena su desbande, los militares — que asumieron el poder después de la destitución de Hosni Mubarak el año pasado — crearían el nuevo panel.

Si el fallo determina el desbande del panel, sería un nuevo revés para la Hermandad asestado por el sistema judicial. Fallos anteriores de la justicia disolvieron otra asamblea constituyente, también dominada por islamistas, y el mes pasado se disolvió el parlamento encabezado por la Hermandad.

Durante la sesión del martes, que duró seis horas, partidarios de la Hermandad señalaron a legisladores y rivales a quienes acusaron de ser remanentes del régimen depuesto. Los jueces tuvieron que suspender la sesión dos veces debido a forcejeos y empujones entre los bandos rivales.

En reacción, los manifestantes gritaban: "¡El pueblo quiere limpiar el poder judicial!".

El tribunal volverá a reunirse el jueves y en ese momento podría emitir un fallo. Pero primero debe decidir sobre una moción presentada por abogados de la Hermandad que exigen el cambio de los jueces. Si acepta la moción, se nombrarán nuevos magistrados, y si la rechaza, probablemente emitirá su fallo sobre el panel constitucional.

Sobhi Saleh, miembro prominente de la Hermandad y legislador del parlamento disuelto, advirtió que desbandar el panel "no resolverá el problema, sino que lo complicará".

"Si los militares presentan su propia constitución nadie la aceptará, y los generales serán quienes desafíen al régimen", agregó.