El exvicepresidente de Estados Unidos Dick Cheney instó hoy a líderes republicanos de ambas cámaras del Congreso a que tomen medidas para evitar los recortes masivos al Pentágono en enero próximo porque, de lo contrario, estos tendrán un efecto "devastador" a largo plazo.

En una inusitada visita al Capitolio, Cheney, que también fue secretario de Defensa del presidente George H. W. Bush entre 1989 y 1993, advirtió durante una reunión a puerta cerrada en el Senado de que los recortes de 500.000 millones de dólares, previstos para la próxima década, tendrán un efecto "devastador" en las operaciones del Pentágono.

Tras la reunión con Cheney, el senador republicano de Carolina del Sur, Lindsay Graham, dijo a los periodistas que el mensaje fue claro: los recortes afectarán tanto los planes de modernización del Ejército como la capacidad militar de Estados Unidos.

Según Graham, Cheney, de 71 años, afirmó que los gastos de defensa "no son como un grifo que abres o cierras" y el Pentágono necesita tener a mano los fondos para poder planificar a futuro.

Los recortes del Pentágono, de 500.000 millones de dólares a partir de enero próximo, forman parte de una serie de recortes "automáticos" de 1,2 billones de dólares en la próxima década, acordados entre el Congreso y la Casa Blanca en agosto de 2011 como parte de las negociaciones para elevar el techo de la deuda nacional.

Esos recortes presupuestarios, que también afectarán a otras agencias del Gobierno federal, entrarán en vigor a menos que el Congreso logre un nuevo acuerdo.

Varias empresas que dependen de contratos militares han advertido de que tendrán que realizar despidos si el Congreso no impide los recortes al Pentágono.

El principal ejecutivo de Lockheed Martin, Bob Stevens, acudirá a una audiencia de la Cámara de Representantes para hablar precisamente de la situación que afrontan empresas como la suya.

Según un informe divulgado hoy por la Asociación de Industrias del Aeroespacio (AIA, en inglés), los recortes automáticos podrían ocasionar la pérdida de hasta dos millones de empleos en Estados Unidos.

La semana pasada, varios líderes republicanos del Congreso pidieron la ayuda del presidente del país, Barack Obama, para lograr una "solución bipartidista" que evite recortes fiscales masivos al Pentágono.

La Casa Blanca insiste en que Obama presentó en septiembre pasado un plan detallado para reducir el déficit por 4.000 millones de dólares en la próxima década, pero que los republicanos han rechazado ese plan porque prefieren mantener los recortes tributarios para los ricos.