El futuro del base Jeremy Lin se conocerá hoy cuando los Knicks de Nueva York tengan que responder de manera oficial si se quedan o no con la oferta que le hicieron los Rockets por tres años y 25 millones de dólares y que firmó el primer jugador estadounidense de origen taiwanés que llega a la NBA.

Mientras que los medios de comunicación apuntan a que los Knicks no aceptarán la oferta, el alero Carmelo Anthony, antes de viajar con el equipo olímpico de Estados Unidos a Londres, declaró en Washington que su deseo, cuando comience la liga, es seguir teniendo a Lin de compañero.

Anthony señaló que tiene la esperanza que el base que les salvó la pasada temporada de quedar fuera de la fase final siga con ellos.

"Me sentiría muy feliz que siguiese con nosotros, pero también entiendo el negocio del baloncesto", declaró Anthony, que tiene un salario de 20 millones de dólares y la pasada temporada logró promedios de 22 puntos por 17 de Lin, que recibió 778.000 dólares de compensación económica.

Anthony dijo que el dueño de los Knicks, James Dolan, desea que Lin siga con el equipo, y lo que estaban haciendo era ver cómo lo podían conseguir de la mejor manera posible.

Los Knicks, que mientras deciden el futuro de Lin consiguieron al base Raymond Felton, tienen hasta la 23:59 hora del Este (3:59 GMT del miércoles) para dar a conocer la decisión oficial sobre el futuro del base sensación de la pasada liga.

El que ya tiene todo decidido es el escolta O.J. Mayo, que después de ser dejado libre por los Grizzlies de Memphis de su último año y 7,2 millones de dólares, firmó con los Mavericks de Dallas por varias temporadas.

Mayo, de 24 años, que pasó las primeras cuatro temporadas como profesional con los Grizzlies y logró 15,2 puntos de promedio, será otro gran refuerzo que consiguen los Mavericks por poco dinero y además sin que le genere problemas en el tope salarial.

Los Mavericks no pudieron conseguir al base Deron Williams y perdieron al escolta Jason Terry, pero se han reforzado con el pívot Chirs Kaman, el ala-pívot Elton Brandy, el escolta Dahntay Jones y el base Darren Collison, además de la última adquisición de Mayo.

Los Grizzlies, que intentaron varias veces el traspaso de Mayo y no pudieron conseguirlo, al final tuvieron que dejarlo marchar sin conseguir nada a cambio, y además lo hicieron cuando jugó su mejor baloncesto individual y de equipo al lograr promedio de 12,6 puntos.

Mayo firmó por dos temporadas, la segunda será opción del jugador, y los Mavericks todavía tienen cuatro millones libres en su tope salarial.

El que al final no cambió de equipo fue el ala-pívot Kris Humphries, que llegó a un acuerdo con los Nets de Brooklyn para firmar por 24 millones de dólares y dos temporadas.

La continuidad de Humphries refuerza a los Nets como el nuevo equipo de la Conferencia Este que luchará por el título la próxima temporada, después de haber mantenido también al base Deron Williams, al pívot Brook López y al alero Gerald Wallace.

Humphries, de 27 años, que la pasada temporada ganó ocho millones de dólares y logró promedios de 13,8 puntos y 11 rebotes, confirma que los Nets se han olvidado ya del pívot Dwight Howard, de los Magic de Orlando, que fue su primer objetivo a conseguir en el mercado de los agentes libres después de asegurar la continuidad de Williams.

Mientras que desde Los Ángeles los Clippers informaron que el ala-pívot estelar Blake Griffin, de 23 años, superó con éxito la operación que le hicieron por un desgarro que sufría en el menisco mediano de la rodilla izquierda.

Aunque se perderá los Juegos Olímpicos con el equipo de Estados Unidos, Griffin estará listo para el inicio de temporada en la NBA, según los plazos establecidos por el doctor del equipo, Neal ElAttrache, que participó en la intervención quirúrgica realizada en la Clínica Kerlan-Jobe, de Los Ángeles.