El Gobierno de Bagdad pidió hoy a sus ciudadanos que se encuentren en Siria que abandonen el país "tras el aumento de los atentados contra iraquíes", informó la cadena de televisión oficial Al Iraqiya.

La emisora, que citó al portavoz del Ejecutivo iraquí, Alí Dabag, señaló que el Ejecutivo hizo este llamamiento por el aumento de las matanzas y solicitó a las partes del conflicto sirio que no dañen a sus ciudadanos porque "los iraquíes son huéspedes en Siria y no parte del conflicto".

Bagdad se comprometió, además, con facilitar el regreso de los iraquíes que estén en el país vecino.

Entre ayer y hoy, las autoridades de Damasco entregaron a sus homólogas de Irak los cadáveres de 23 personas, entre ellas dos periodistas, muertas por la violencia en Siria.

Una fuente de los servicios de seguridad de Irak dijo a Efe que las mayoría de los fallecidos perecieron durante los bombardeos y enfrentamientos que se desarrollan en diferentes ciudades sirias.

La fuente agregó que los dos periodistas iraquíes, identificados como Ali al Kaabi y Falah Tahan, al igual que muchas de las víctimas murieron en Damasco.

En los últimos tres días, se han intensificado los choques entre los rebeldes sirios y las tropas gubernamentales en la capital siria, donde las fuerzas armadas bombardean con artillería varios barrios de Damasco y sus alrededores.

Irak no es el primer país árabe que recomienda a sus ciudadanos que salgan de Siria.

En mayo pasado, Arabia Saudí renovó las advertencias a sus ciudadanos de que abandonaran Siria y de no viajar a este país "por el empeoramiento de la situación de seguridad".