Un fiscal militar afirmó hoy que el Gobierno logrará demostrar que el soldado estadounidense Bradley Manning, vinculado con la mayor filtración de datos secretos en la historia de EE.UU., a sabiendas "ayudó al enemigo".

Al inicio de una audiencia de cinco días, el capitán Joe Morrow dijo en un tribunal en Fort Meade (Maryland), que Manning, a sabiendas, "ayudó al enemigo" cuando entregó a la página web WikiLeaks centenares de miles de cables diplomáticos de alta sensibilidad.

Por su parte, el principal abogado de la defensa, David Coombs, insistió en que el Gobierno facilite las pruebas de que Manning sabía de antemano que los documentos irían a caer en manos de grupos terroristas como la red Al Qaeda.

"No hemos visto ninguna prueba que el Gobierno haya proveído... que apoye cualquier conocimiento de que esa información sería obtenida por el enemigo", afirmó Coombs ante la jueza militar que lleva el caso, la coronel Denise Lind.

Según Coombs, la divulgación de los documentos a WikiLeaks no es muy distinta de la información que un funcionario del Gobierno pueda facilitar, por ejemplo, al diario The New York Times.

"Si el periódico la publica, entonces he ayudado al enemigo?", argumentó Coombs a manera de retórica.

Coombs, además, renovó su solicitud de que el tribunal eliminé dos de los 22 cargos que pesan contra Manning, de cara al juicio previsto para el próximo 21 de septiembre.

Se prevé que la juez Lind se pronuncie sobre los asuntos argumentados hoy en las próximas semanas, aunque las autoridades no precisaron fecha.

El pasado 25 de junio, la jueza ya había ordenado que la fiscalía entregue informes gubernamentales solicitados por la defensa para evaluar los daños causados por las filtraciones, casi todas relacionadas con las guerras en Irak y Afganistán.

Manning, de 24 años, lleva más de dos años en prisión desde su arresto en las afueras de Bagdad y afronta cadena perpetua si es declarado culpable de ayudar al enemigo, el más grave de los 22 cargos en su contra.