Corea del Sur reanudará tras cuatro años las grabaciones de mensajes de vídeo que miembros surcoreanos de familias separadas por la Guerra de Corea (1950-53) desean enviar a sus parientes de Corea del Norte, informó hoy una autoridad de Seúl.

"Decidimos producir mensajes de vídeo que serán entregados a familiares en Corea del Norte cuando se reanuden las reuniones de familias separadas", indicó desde el anonimato un funcionario del Gobierno surcoreano a la agencia local Yonhap.

La decisión de retomar la iniciativa de los mensajes de vídeo tras un paréntesis de cuatro años responde a que cada vez más miembros de familias separadas en el Sur (de 3.000 a 4.000 por año, según la Cruz Roja surcoreana) fallecen por vejez, indicó la autoridad gubernamental.

La Cruz Roja de Corea del Sur, que coordina este proyecto auspiciado por el Ministerio de Unificación, reiniciará la producción de las grabaciones después de realizar consultas con los miembros de familias separadas en el país.

Los mensajes de vídeo mostrarán imágenes de la vida cotidiana de los integrantes surcoreanos de familias separadas junto a los mensajes que desean dirigir a sus parientes de Corea del Norte, según la Cruz Roja.

Unos 130.000 coreanos sufrieron la separación de sus familiares tras la Guerra de Corea y todavía hoy unas 77.000 personas, la mayoría de edad avanzada, conservan parientes cercanos al otro lado de la frontera, según datos del Ministerio de Unificación.

Norte y Sur han organizado varias reuniones de familias separadas -por lo general con motivo de festividades tradicionales coreanas- desde la etapa de distensión abierta en el año 2000 con la cumbre de los líderes de ambos países.

Más de 21.700 coreanos han logrado mediante estos encuentros, que nunca se han podido establecer de forma regular, reunirse por unos días con sus parientes del otro lado de la línea del paralelo 38 tras décadas de separación.

Desde la última reunión de familias separadas en octubre de 2010 no se han organizado más encuentros de este tipo debido a la tensión en la dividida Península Coreana, donde los ciudadanos de Norte y Sur tienen estrictamente prohibido cruzar la frontera.