Rusia bloqueó hoy la condena que el Consejo de Seguridad de la ONU quería emitir sobre la masacre de la semana pasada en la ciudad siria de Tremseh, donde murieron más de 200 personas, y en la que se reprobaba el uso por parte del Ejército sirio de armamento pesado contra núcleos de población.

El máximo órgano de decisión de Naciones Unidas preparó una condena a la masacre el viernes, pero Moscú pidió más tiempo para dar su visto bueno, algo que finalmente no se ha producido y que ha provocado que la condena no vea la luz, dijeron a Efe fuentes diplomáticas.

El comunicado de prensa que había preparado la presidencia del Consejo de Seguridad, ocupada este mes por Colombia, condenaba concretamente el uso de artillería, tanques y helicópteros del Ejército de Bachar al Asad contra Tremseh y aseguraba que esas acciones eran contrarias al plan de paz del enviado Kofi Annan.

Unas 200 personas murieron el jueves en Tremseh, localidad ubicada en el bastión opositor de Hama, por bombardeos del Ejército y disparos de matones y otras fuerzas leales al régimen sirio, según la oposición, si bien el régimen culpó del suceso a supuestos grupos terroristas.

La Misión de Observación de la ONU en Siria (UNSMIS) visitó este fin de semana el lugar de los hechos y confirmó que el ataque militar sirio iba dirigido contra personas concretas, como algunos líderes opositores.

Para Moscú, según señalaron las mismas fuentes diplomáticas, lo acontecido en esa localidad no está claro, por lo que, antes de que el Consejo de Seguridad lo condene, debería recibir detalles concretos de la mano del jefe de la UNSMIS, el general noruego Robert Mood, algo que la presidencia del Consejo ha desestimado.

"Hay un miembro que quiere conocer las condiciones exactas de lo ocurrido, por lo que de momento no habrá comunicado", dijo el presidente de turno del Consejo, el embajador colombiano Néstor Osorio, antes de que el máximo órgano de decisión de la ONU retomara hoy las negociaciones sobre una nueva resolución sobre Siria.

Osorio dijo que no le parece "apropiado" recibir a estas alturas un informe de Mood y apostó porque el Consejo de Seguridad centre sus esfuerzos en acercar posturas sobre la resolución que se negocia desde la semana pasada, que tiene como objetivo renovar el mandato de la UNSMIS e incrementar la presión sobre Al Asad.

"El comunicado (de condena) hubiera sido relevante si lo hubiéramos emitido inmediatamente. Yo cumplí con mis responsabilidades", añadió el embajador colombiano, que reiteró la apuesta de su Gobierno de aplicar "las medidas necesarias" para detener el asesinato de más personas en Siria.

Los miembros del Consejo de Seguridad se encuentran reunidos en estos momentos para tratar de acercar posturas sobre la propuesta presentada la semana pasada por el Reino Unido, Francia, Estados Unidos, Portugal y Alemania para lograr una resolución sobre Siria.

Ese texto, que incluye la renovación de la misión de los observadores por 45 días, quiere aumentar la presión con la amenaza de sanciones bajo el Capítulo VII de la Carta de Naciones Unidas, para que Al Asad detenga la violencia y cumpla con el plan de Annan, un punto al que Moscú sigue frontalmente opuesto.

Antes de la reunión, el embajador de Francia ante la ONU, Gérard Araud, defendió la "urgencia" de que el Consejo apruebe el proyecto de resolución occidental, aunque reconoció que los países occidentales y Rusia no han logrado ningún acuerdo por el momento para sacar adelante un texto que se prevé votar este miércoles.

Araud señaló que "el Capítulo VII se va a quedar en la resolución" por lo que pidió, en clara referencia Rusia y al posible uso de su poder de veto, que "cada país asuma sus responsabilidades" en Siria, donde habló de ya 17.000 muertos desde el inicio de las manifestaciones en marzo de 2011.