Cerca de 200 armas y piezas para preparar al menos 274 fusiles fueron robadas en los últimos dos años de dependencias de las Fuerzas Armadas de Argentina, según un informe basado en cifras oficiales divulgado hoy.

Entre los elementos sustraídos entre 2010 y 2011 hay ametralladoras pesadas, fusiles, pistolas, metralletas, diversas piezas para la preparación de armas y unas 2.300 municiones, que pueden haber sido destinadas al mercado ilegal de venta de armamento, advirtieron portavoces de la oposición.

Los datos fueron difundidos por el diputado de la opositora Propuesta Republicana (PRO) Julián Obligio, quien recibió un informe de la Jefatura de Gabinete argentina en respuesta a un pedido que presentó el legislador a comienzos de este mes.

"Si sumamos el armamento completo sustraído y el de la cantidad de fusiles FAL completos que se pueden armar montando las piezas sustraídas separadamente, podemos hacernos a la idea de que con todo ello se pueden pertrechar 428 fusileros, es decir, tres compañías" militares", explicaron fuentes del PRO.

El Gobierno informó sobre el robo de cientos de piezas de fusiles, como correderas, cerrojos, armazones, cajones de mecanismo y cañones de repuesto.

"Juntando todos los repuestos detallados, se pueden armar, como mínimo, 274 fusiles FAL que hoy se encuentran en manos de los narcotraficantes que actúan libremente en nuestro país", advirtió Obligio.

"La forma en que se informan los faltantes, hace presumir además la modalidad de robo 'hormiga'", añadieron a su vez los portavoces del PRO.

A raíz de las sustracciones de armas, se aplicaron sanciones de arresto a militares de entre 10 y 50 días por fallas en las medidas de seguridad, se reforzaron los controles y se reemplazó a encargados de depósitos de armamento, según el informe oficial al que tuvo acceso Efe.

El Gobierno también indicó que se encuentran desaparecidas 13 armas de la comisaría 38 de la Policía Federal, mientras que otras 66 de la misma dependencia fueron remitidas a juzgados intervinientes en causas relacionadas a su incautación.

Cerca de 11.000 armas de fuego entregadas voluntariamente por sus dueños fueron destruidas en mayo pasado por el Gobierno argentino en el marco de un programa que busca promover el desarme de la sociedad.

"Con el procedimiento de hoy, alcanzamos la cifra de 160.531 armas sacadas definitivamente de circulación", precisó el ministro argentino de Justicia, Julio Alak, al momento del procedimiento.