La Policía de moralidad de Irán detuvo a numerosas mujeres en un barrio de Teherán al considerar que violaban las normas islámicas y cerró decenas de restaurantes y cafeterías, a pocos días de inicio del mes de ayuno musulmán del Ramadán, informó hoy la agencia estudiantil iraní, Isna.

Según el jefe de Policía de Teherán, coronel Ali Reza Mehrabi, los agentes registraron la noche del sábado cien cafeterías, de las que clausuraron 87 y donde detuvieron a numerosas mujeres por no llevar la cabeza cubierta o un manto considerado adecuado por el sistema.

Mehrabi señaló que la operación la llevaron a cabo en el barrio de Farahzad, en el noroeste de Teherán, y que los locales "fueron cerrados por no respetar las leyes islámicas, ofrecer narguile (pipa de agua) a las mujeres o no tener permiso de apertura".

El pasado mes de junio la Policía de moralidad iraní inició una nueva campaña contra las mujeres que en su opinión contravienen las estrictas normas de vestimenta y comportamiento que les impone la República Islámica de Irán.

Desde entonces, muchas mujeres han sido detenidas en Teherán por no ajustar su vestimenta a los principios impuestos por el régimen teocrático chií que rige el país.

En verano, cuando Teherán experimenta casi cada día temperaturas superiores a los 35 grados centígrados, además de durante el mes del Ramadán y en festividades musulmanas chiíes, los policías de la moralidad aumentan su presencia en las calles para impedir que las mujeres puedan aligerar su vestimenta.

Los agentes fiscalizan plazas, centros comerciales, parques, exposiciones, conciertos, coches, taxis, calles y actúan incluso contra quienes pasean perros, considerados animales impuros, o escuchan música a un volumen que les parece inadecuado en sus automóviles.

En Irán, todas las mujeres, incluidas las no musulmanas y las extranjeras, están obligadas a cubrirse la cabeza con un pañuelo y a vestir túnicas largas y amplias.