El presidente de la Federación Nacional de Cámaras de Comercio de Ecuador, Blasco Peñaherrera, consideró hoy "casi imposible" que Estados Unidos renueve los beneficios arancelarios que otorga al país andino, por lo que vaticinó un "duro golpe" para los exportadores.

En una rueda de prensa, Peñaherrera tildó la política comercial del Gobierno del presidente Rafael Correa de "errática y equivocada".

Explicó que la Federación que preside "ha recibido información sobre la casi imposibilidad de que se renueve el ATPDEA", en referencia a las siglas de la ley que establece los beneficios arancelarios que Estados Unidos otorga a Ecuador en reconocimiento a la lucha contra el narcotráfico y que vencen dentro de un año.

Peñaherrera dijo que además de ser "un duro golpe" para el sector exportador, "es el síntoma claro del aislamiento comercial" de Ecuador.

Estados Unidos es el principal destino de las exportaciones de Ecuador, pues supone ventas de 4.000 millones al año, según sus datos.

El ATPDEA premiaba con el acceso libre de aranceles al mercado más grande del mundo a la mayoría de los productos de Perú, Colombia, Bolivia y Ecuador.

EE.UU. suspendió a Bolivia en 2008 y Perú y Colombia ya no necesitan el programa, por la entrada en vigor de sus tratados de libre comercio con Estados Unidos, con lo que Ecuador solicita ahora en solitario su renovación al Congreso norteamericano.

Peñaherrera dijo que tras los acuerdos de Perú y Colombia, el ATPDEA "ya no tiene sentido".

Además, achacó la dificultad de su renovación a "los permanentes ataques" a EE.UU. por parte del Gobierno de Ecuador, así como a la posibilidad de que otorgue asilo a Julian Assange, fundador de Wikileaks, una página de internet que divulgó cables confidenciales de Estados Unidos.

El canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, reconoció la posibilidad de la no renovación del ATPDEA la semana pasada en un taller con empresarios y exportadores, el cual abordó estrategias para lidiar con ello.

Una de las opciones planteadas por Ecuador es pedir a EE.UU. que incluya productos adicionales en el Sistema General de Preferencias (SGP), otro programa de beneficios arancelarios de Washington.

Peñaherrera dijo que eso "puede ser una intención loable y habrá que insistir en que por caridad se incluyan los productos ecuatorianos en el SGP, pero es altamente improbable".

El líder empresarial también se quejó de que las conversaciones de Ecuador con la Unión Europea (UE) sobre la posible reanudación de las negociaciones de un acuerdo comercial conjunto "se encuentran estancadas debido a la falta de decisión política del presidente Rafael Correa".

Peñaherrera dijo que el país no ha mostrado flexibilidad en las reglas para la participación de empresas europeas en las licitaciones públicas y en el respeto a la propiedad intelectual, que son condiciones indispensables, a su juicio, para un posible acuerdo con Bruselas.

La UE es el segundo mercado más importante para Ecuador, que envía productos por valor de 2.600 millones de dólares anuales, dijo Peñaherrera.