El Fondo Monetario Internacional redujo el lunes a 3,4% su proyección de crecimiento en América Latina y el Caribe para 2012 tras haber pronosticado 3,7% en abril, pero aumentó una décima a 4,2% su perspectiva para el año próximo.

El FMI redujo seis décimas a 2,5% la proyección de crecimiento para Brasil durante 2012 y mencionó al gigante sudamericano como un ejemplo del ímpetu que han perdido las economías emergentes en general, debido principalmente al recrudecimiento durante el último trimestre de las tensiones en los mercados financieros y en las entidades soberanas de la periferia de la zona del euro.

El economista jefe del FMI Olivier Blanchard dijo en conferencia de prensa que en el caso de Brasil "la desaceleración se debe principalmente a una restricción previa en el acceso al crédito. Ellos la están relajando ahora y creemos que podrán alcanzar una alta tasa de crecimiento el año próximo".

El organismo señaló que algunas economías emergentes se han debilitado también por las limitaciones de su capacidad, por el endurecimiento de políticas en años recientes, por una mayor aversión al riesgo entre inversionistas y por una incertidumbre sobre el nivel de crecimiento, lo que se tradujo en descenso en los precios de acciones, en fuga de capitales y depreciaciones de monedas.

Al actualizar sus perspectivas para la economía mundial, el FMI incrementó tres décimas a 3,9% su proyección de crecimiento para México en 2012 y pronosticó que en las economías emergentes el crecimiento se moderará a 5,6% en 2012 y repuntará a 5,9% en 2013, una revisión a la baja de 0,1 y 0,2 puntos porcentuales en 2012 y 2013, respectivamente, en relación con el pronóstico de abril.

"Las economías de mercados emergentes podrían experimentar un crecimiento inferior al previsto a mediano plazo y contribuir proporcionalmente menos al crecimiento mundial", señaló el informe, que también alertó a los países exportadores de materias primas que "existen riesgos extremos de un aterrizaje brusco en China, donde el gasto en inversión podría reducirse más drásticamente en vista del exceso de capacidad en varios sectores".

Blanchard recomendó a los gobiernos de las economías emergentes "estar listos para emplear herramientas macroeconómicas y macroprudenciales para responder a un entorno externo complejo. Los flujos de capitales probablemente se mantengan muy volátiles y las exportaciones a países avanzados debilitadas".

Las economías emergentes se han convertido en el impulsor principal del crecimiento global ante las dificultades que han enfrentado Estados Unidos y los países integrantes de la zona euro para recuperarse de la crisis financiera global de 2008.

En cuanto a las economías avanzadas, el crecimiento será de 1,4% en 2012 y 1,9% en 2013, lo cual equivale a una revisión a la baja de 0,2 puntos porcentuales para 2013 en comparación con la edición de abril, atribuido principalmente al enfriamiento económico en la zona euro.

En términos globales, el FMI proyectó que el crecimiento mundial se moderará a 3,5% en 2012 y 3,9% en 2013; aproximadamente 0,1 y 0,2 puntos porcentuales, respectivamente, por debajo de las previsiones de abril.

El organismo multilateral mencionó que los precios del petróleo crudo descendieron durante el segundo trimestre 25% por debajo de los niveles registrados a mediados de marzo y los riesgos en torno al precio se han disipado gracias al aumento de la producción de Arabia Saudita y al alivio de las inquietudes en torno a los riesgos geopolíticos vinculados a Irán.

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Luis Alonso Lugo está en Twitter como www.twitter.com./luisalonsolugo