La reunión preparatoria para la Cumbre sobre el Cambio Climático de la ONU en Catar a finales de año que comienza hoy en Bonn, tratará de lograr progresos en las negociaciones para un nuevo acuerdo vinculante, aunque los propios anfitriones alemanes dudan de su éxito.

El propio ministro germano de Medio Ambiente, Peter Altmaier, ha reconocido poco antes del comienzo de la cita de Bonn (oeste de Alemania) sus dudas acerca de que con los compromisos adquiridos hasta ahora se logre evitar un calentamiento de la Tierra superior a los dos grados centígrados antes de mediados de siglo.

Representantes de unos 35 países asisten hoy y mañana al llamado "Diálogo Climático de Petersberg III", en referencia a la colina donde se celebran las consultas, para intentar progresar en las complicadas negociaciones.

En la conferencia sobre el Clima de las Naciones Unidas celebradas el pasado diciembre en la ciudad sudafricana de Durban se acordó la hoja de ruta para un nuevo tratado internacional vinculante para evitar el calentamiento de nuestro planeta.

La canciller alemana, Angela Merkel, será esta tarde una de las oradoras de la reunión, ante cuyos participantes se espera que apele para que se desbloqueen las negociaciones y se avance hacia un acuerdo vinculante que sustituya al ya obsoleto de Kioto.

Altmaier ha reconocido incluso que Alemania quizás no pueda cumplir con su ambicioso proyecto del cambio energético, que apuesta por las energías renovables tras el acuerdo para la clausura hasta 2022 de todas las plantas nucleares del país.