La Confederación de Fútbol de Asia acusó a su ex presidente Mohammed bin Hammam de sobornos, luego que una auditoría interna arrojó nuevas anomalías presuntamente perpetradas por el dirigente de Qatar.

La AFC (las siglas en inglés de la confederación) ordenó el lunes una suspensión provisional de 30 días para bin Hammam, quien afronta una suspensión de por vida del fútbol, la cual fue impuesta por la FIFA.

Las nuevas acusaciones manchan más la imagen de bin Hammam, quien fue destituido de la FIFA por tratar de comprar votos cuando enfrentó a Joseph Blatter por la presidencia del organismo el año pasado.

Esta última sanción contra bin Hammam se dio tras una auditoría de un año que arrojó "violaciones" en "la ejecución de ciertos contratos", además de manipular las cuentas bancarias de la confederación, según indicó el organismo con sede en Malasia.

La AFC no entró en detalles en el comunicado con las nuevas acusaciones. Indicó que el caso quedó en manos de su comisión disciplinaria.

Bin Hammam asumió la presidencia de la AFC en 2002. Ha tratado de limpiar su imagen desde que estalló el escándalo de compra de votos en mayo del año pasado, justo antes de las elecciones de la FIFA.

El qatarí desistió de su canditatura justo antes que la FIFA ordenase su suspensión provisional, y Blatter logró la reelección sin un rival en contra.

La FIFA presentó pruebas de que bin Hammam ofreció 40.000 dólares en efectivo para sobornar a cada uno de los 24 países del Caribe cuando hizo campaña en Trinidad.

Jack Warner, vicepresidente de la FIFA y veterano jerarca de la CONCACAF, también se vio implicado en el escándalo y se apartó del fútbol antes que la FIFA completase sus investigación.

Bin Hammam apeló el castigo impuesto por la FIFA en abril ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo en Suiza. El fallo sobre el caso podría ser anunciado esta semana.