El primer ministro chino, Wen Jiabao, advirtió de que la economía china "no está estabilizada" y pidió mayores esfuerzos para impulsar el crecimiento económico, que vive un momento de freno confirmado con la subida del 7,6 % del PIB en el segundo trimestre de 2012, la peor tasa en tres años.

Las declaraciones de Wen, recogidas hoy por la agencia oficial Xinhua, se producen después de que este mismo fin de semana el viceprimer ministro chino, Li Keqiang, advirtiera de la necesidad de alentar la inversión privada para impulsar el consumo interno y reestructurar la economía.

A pesar de este dato, al que se le sumó la baja inflación registrada en junio (2,2 %), la menor subida en dos años, Wen destacó, en la provincia sureña de Sichuan durante una visita de inspección, que "la tasa de crecimiento todavía está dentro de la meta establecida por el Gobierno a principios de año".

"Las políticas de estabilización funcionan", indicó el primer ministro.

En marzo, el Ejecutivo chino se fijó un objetivo de crecimiento económico del 7,5 %, después de haberlo situado en el 8 % en los siete años anteriores.

Aunque Wen defendió la capacidad de crecimiento del gigante asiático, advirtió de que la recuperación económica del país "todavía no está estable", por lo que el régimen comunista "aumentará los esfuerzos en reprogramar y ajustar sus políticas".

"Las haremos más selectivas, previsoras y eficaces", explicó el dirigente chino.

Algunos analistas han alarmado de la situación económica del gigante asiático, que intenta impulsar el consumo interno frente a la caída en sus exportaciones, fruto de la mala situación que viven sus socios extranjeros, como la UE, EEUU, pero también Japón, no recuperada de los desastres naturales de 2011.

"Hacen falta más esfuerzos para profundizar en las reformas de distribución de ingresos, aumentar los salarios, mejorar las redes sociales y crear más empleo, especialmente, para graduados", señaló Wen.

Frente a un 2011 marcado por las políticas de contención para luchar contra la alta inflación, China ahora apuesta por la medidas de estímulo, como las dos bajadas de tipos de interés que ha llevado a cabo en menos de un mes -y tras años de subidas-, la reducción del coeficiente de caja o la inyección en el mercado monetario.