Irán ha reiterado su disposición a colaborar en la búsqueda de una solución negociada al conflicto de Siria y evitar que se pueda extender a todo Oriente Medio, según el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Ramin Mehmanparast.

En declaraciones que divulga hoy el diario gubernamental "Irán", Mehmanparast afirma que "Irán esta dispuesta a desempeñar un papel adecuado en busca de la estabilidad y la seguridad en Siria", con el fin de "evitar que ese conflicto se extienda a toda la región" de Oriente Medio.

En sus declaraciones, el portavoz criticó a "ciertos países de la región que creen que armando a los rebeldes pueden resolver el conflicto sirio".

"En lugar de impulsar el conflicto y empujar a Siria a la guerra civil, esos países deberían usar su influencia para crear un ambiente de diálogo entre el Gobierno y la oposición", agregó.

Mehmanparast reiteró que Teherán, firme aliado del régimen de Damasco que encabeza el presidente, Bachar al Asad, apoya el plan de paz del mediador de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan, e indicó que, aunque hasta ahora ha fracasado, "sigue siendo la mejor solución para el conflicto sirio".

Irán ha repetido su oferta de colaborar a una solución al conflicto de Siria, pero Estados Unidos se ha opuesto a que participe en las reuniones internacionales sobre esa cuestión, pese a la insistencia de Annan en que se incorpore a la mediación.

Annan ha visitado dos veces Teherán, la última el pasado lunes, para solicitar ayuda para la búsqueda de una salida negociada a ese conflicto y ha reiterado que Irán debe ser parte de la solución del problema sirio, mientras que Washington ha vuelto a oponerse.

Irán, que respalda a Al Asad, ha acusado reiteradamente a Estados Unidos y algunos países árabes aliados de Washington de armar a los grupos opositores sirios, a los que considera terroristas que pretenden derrocar al régimen de Damasco.

Por su parte, los rebeldes sirios y EEUU han acusado a Irán de apoyar militarmente al régimen sirio con armas, personal y asesoramiento.

La República Islámica de Irán, que reprimió sangrientamente las protestas que siguieron a las denuncias de fraude en las últimas elecciones presidenciales del país, en 2009, ha apoyado las revoluciones y levantamientos en los países árabes, tanto en Túnez como en Egipto, Libia, Yemen, Bahrein, Jordania y Arabia Saudí.

Sin embargo, respalda al presidente Al Asad, su principal aliado árabe, y considera el levantamiento contra el régimen de Damasco obra de grupos terroristas promovidos por potencias extranjeras.