El Gobierno de Estados Unidos afirmó que en Bolivia hay menos plantaciones de hojas de coca, pero se produce más cocaína porque los narcotraficantes usan un procedimiento "eficiente" conocido como el "método colombiano", según una entrevista publicada hoy en el diario Página Siete.

"Ésa es la paradoja en Bolivia, hay menos cocales en los últimos tres años, pero hay más producción de cocaína", afirmó el jefe saliente de la misión diplomática estadounidense en La Paz, el encargado de Negocios, John Creamer, cuyo nuevo cargo será cónsul de su país en Río de Janeiro.

Creamer asumió la jefatura de la legación en 2008 cuando el presidente boliviano, Evo Morales, expulsó al entonces embajador Philip Goldberg, con el argumento de que conspiraba en su contra.

Creamer destacó la destrucción de cultivos de coca, base para la producción de cocaína, en 2009, 2010 y particularmente en 2011, pero al mismo tiempo dijo que se ha detectado que los narcotraficantes producen más cocaína porque usan un "método colombiano".

"Ellos con más 'eficiencia' pueden obtener más cocaína con menos cantidad de hojas de coca", reiteró Creamer al sostener que el desafío de Bolivia consiste en mantener la erradicación de cocales y en mejorar la capacidad de atacar a los narcotraficantes.

También apuntó que el problema de la "resiembra" de la planta evita que se produzca un triunfo definitivo en esta área.

Desde que Morales llegó al poder en 2006, los cultivos de coca en Bolivia subieron de 25.400 a 31.000 hectáreas, según los últimos datos disponibles de la ONU, que resultan de una medición de 2010.

La ley antidroga boliviana permite solo 12.000 hectáreas de coca.

Creamer dijo además que EE.UU. no apoyará la reserva sobre "el masticado de la hoja de coca" en la Convención Única de Estupefacientes de 1961 planteada por Bolivia ante la ONU porque cree que pone en peligro la integridad del convenio antidrogas.

Bolivia denunció el año pasado la Convención, pero luego solicitó su readmisión con esa reserva, petición que solo puede ser rechazada por un tercio (63) de los 191 países miembros del acuerdo.

Creemer reconoció que ve "difícil" que tal número de países se oponga al retorno de Bolivia como miembro de la Convención.

Indicó además que la División de Asuntos Antinarcóticos (NAS) de su embajada no dejará Bolivia como señalaron versiones del Gobierno, sino que reducirá su cooperación, ante la decisión del Ejecutivo de "nacionalizar" la lucha antidrogas con recursos propios.

La droga incautada en EE.UU. procede en un 95 % de Colombia y apenas en 1 % de Bolivia, que, en cambio, surte el 60 % del mercado de Brasil, según datos citados por Creamer.