Los observadores de la ONU desplegados en Siria esperan entrar hoy en la localidad siria de Tremseh, ubicada en la provincia de Hama (centro), tras la masacre que acabó con la vida de más de doscientas personas, informaron a Efe fuentes de la ONU.

Un equipo de observadores formado por tres vehículos partió hoy de Damasco y está de camino a Tremseh, 25 kilómetros al noroeste de Hama, agregaron las fuentes.

Los opositores denunciaron que más de doscientas personas murieron el jueves pasado en esta zona rural, que fue sitiada y bombardeada por las tropas del régimen, así como atacada por los "shabiha" o milicianos gubernamentales.

El Ejército sirio, sin embargo, desmintió esa versión e indicó que se enfrentaron a supuestos grupos terroristas que previamente habían destruido casas y cometido asesinatos y secuestros en Tremseh.

Países como Estados Unidos, el Reino Unido, Alemania y Rusia condenaron ayer la matanza en Tremseh, mientras que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió que el Consejo de Seguridad tome acciones "colectivas y decisivas" para detener la violencia en Siria.

"La inacción se convierte en licencia para más masacres", apuntó Ban, mientras continúa la división de la comunidad internacional respecto a la forma de afrontar la crisis que atraviesa Siria desde hace más de dieciséis meses.