El estado de Florida podrá retomar la "purga" del censo electoral en busca de extranjeros que estén inscritos como electores pese a no ser ciudadanos estadounidenses gracias a un acuerdo con el Gobierno federal anunciado hoy.

El acuerdo por el que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) se compromete a dar el acceso a sus bases de datos solicitado por Florida hace casi un año fue dado a conocer por el secretario de Estado estatal, Ken Detzner, en una carta a los supervisores electorales.

"Estamos agradecidos de que el Gobierno federal esté trabajando con nosotros", dijo en un comunicado Chris Cate, portavoz de Detzner.

El DHS no ha hecho comentarios ni ha confirmado hasta ahora el acuerdo, que llega después de que a finales de junio un juez federal fallara en contra de los intereses del Departamento de Justicia, que había presentado una demanda contra esa polémica "purga", que podría expulsar del censo a miles de hispanos antes de que se celebren las elecciones de noviembre.

El juez argumentó que se causaría "un daño irreparable" si se permite votar a quienes no tienen derecho.

El gobernador republicano de Florida, Rick Scott, sostuvo entonces que esa decisión del juez ponía al Gobierno federal "en la obligación de entregar a Florida -que tiene 12 millones de votantes- la lista de ciudadanos del Departamento de Seguridad Nacional".

Florida solicitó al DHS hace cerca de un año acceso a esas bases de datos. Al no obtenerlo, utilizó las del Departamento de Seguridad de Carreteras y Vehículos Motorizados de Florida (DHSMV).

Así, recientemente inició una investigación con los datos del DHSMV que le llevó a deducir que unas 180.000 personas podrían estar inscritas en el censo de votantes de Florida sin tener derecho a ello.

La "purga" es criticada desde distintos frentes, que acusan a los republicanos de tratar de eliminar votantes tradicionalmente demócratas y recuerdan que antes de las complicadas elecciones del año 2000 Florida sacó del censo a miles de personas, en su mayoría negros, por considerarlos erróneamente exconvictos.

En un comunicado, el gobernador Scott calificó el acuerdo con el DHS como una "victoria significativa" para Florida y para la "integridad" de su sistema electoral.

"Ya hemos confirmado que no ciudadanos votaron en pasadas elecciones aquí en Florida", subrayó Scott.