La secretaria de Estado estadounidense Hillary Rodham Clinton sostuvo el sábado su primera reunión con el nuevo presidente de Egipto, el islamista Mohamed Morsi, para presionarlo a que empiece un diálogo con los líderes militares como una manera de preservar la transición a la democracia en el país.

Clinton expresó su apoyo a la "transición total" a un gobierno civil en momentos en que los partidarios de Morsi están en un enfrentamiento político con los generales que han gobernado desde la deposición del ex presidente Hosni Mubarak el año pasado.

La resolución del estancamiento "requiere diálogo y compromiso, política real", dijo Clinton y agregó que Estados Unidos está haciendo lo posible para "apoyar al gobierno democráticamente electo y para ayudar a que sea un éxito al darle resultados al pueblo de Egipto".

El encuentro entre Clinton y Morsi en el palacio presidencial de El Cairo fue el primero de una serie de entrevistas de alto nivel concebidas para estabilizar la transición democrática en Egipto y la alianza egipcia con Estados Unidos, que alguna una vez fue profundamente sólida pero ahora se tambalea cada vez más.

"Como que las cosas cambian a gran velocidad", expresó Clinton a Morsi. El presidente, que habló en inglés, dijo: "estamos muy, muy encantados de saludarla y felices de que usted esté aquí".

Clinton y Morsi no se saludaron de mano, al menos en público, y su primer saludo fue tema de especulación debido al credo musulmán del presidente egipcio. Sin embargo, el presidente le dio la mano a Clinton y a toda la delegación estadounidense a puertas cerradas, según un funcionario estadounidense.

Clinton y Morsi tomaron asientos colocados de manera perpendicular, la primera en un sofá y el segundo en una silla.

Morsi se encuentra en medio de un enfrentamiento con los generales que gobernaron Egipto durante 16 meses tras la renuncia del presidente Hosni Mubarak y que le entregaron el poder el 30 de junio. Antes de dejar el gobierno, los generales retuvieron facultades importantes y le quitaron a Morsi muchas que le correspondían.

Esas acciones siguieron a la decisión que la Corte Suprema Constitucional de Egipto tomó el mes pasado para disolver el Parlamento, que era el primero elegido democráticamente y que estaba dominado por los islamistas. La corte consideró que un tercio de los legisladores fueron elegidos ilegalmente.

Morsi emitió un decreto para que vuelvan a sesionar los legisladores, muchos de los cuales son sus aliados en el partido Hermandad Musulmana.

Estados Unidos ha tenido cuidado de no tomar partido y ha preferido atenerse a los principios en vez de a las personalidades y partidos. El gobierno del presidente Barack Obama ha convocado a las partes a encontrar una fórmula apegada a los ideales de la revolución egipcia de 2011.

En una conferencia de prensa, Clinton apareció a un lado del ministro del Exterior Mohamed Amr, y dijo que le correspondía a los egipcios determinar su futuro. Aunque hizo hincapié en el apoyo financiero y político de Estados Unidos para el nuevo gobierno de Egipto, elogió también al consejo militar por su liderazgo provisional.

En las conversaciones en Egipto se espera que Clinton haga énfasis en la necesidad de que el país mantenga vigente su tratado de paz con Israel que data de 1979, así como que continúe la cooperación antiterrorista. También se espera que ofrezca el apoyo estadounidense para que El Cairo recupere el control de la anárquica península del Sinaí, un tema relevante de seguridad para Israel.

Clinton, que llegó al Medio Oriente luego de una gira de una semana por Asia, tiene previsto visitar el domingo el puerto de Alejandría para luego viajar a Israel.