John Terry fue absuelto el viernes de las acusaciones de que insultó con palabras racistas a un oponente durante un partido por la liga Premier, en la conclusión del juicio de uno de los jugadores más famosos del fútbol inglés.

El caso provocó que el zaguero de Chelsea perdiera la capitanía de la selección inglesa antes de la Eurocopa y que el técnico Fabio Capello renunciara por estar en desacuerdo con esa decisión.

Luego de cuatro días de testimonios en un tribunal en Londres, el magistrado Howard Riddle decidió que no estaba convencido que Terry fuese culpable de racismo en la discusión que tuvo con el jugador negro de Queens Park Rangers, Anton Ferdinand, durante un partido en octubre.

"El (Terry) no insultó con palabras racistas al señor Ferdinand y el tribunal lo aceptó", señalaron en un comunicado los abogados del capitán del Chelsea.

Terry afirmó que utilizó una palabra ofensiva de forma sarcástica para contestar al insulto que, según él, Ferdinand lo estaba acusando de decir. Eso después que Ferdinand habría provocado a Terry por una supuesta relación extramarital con la ex novia de su entonces compañero en la selección, Wayne Bridge.

Riddle quedó convencido por la versión de la defensa de que Terry pudo haber confundido la palabra "Bridge" por "black" (negro), lo que habría provocado su creencia de que Ferdinand lo estaba acusando erróneamente de racismo.

"Es muy improbable que el señor Ferdinand haya acusado al señor Terry en la cancha de llamarlo un negro (palabra soez)", escribió Riddle en su fallo. "Sin embargo, creo que es posible que el señor Terry creyera en ese momento, y cree ahora, que lo acusaron de eso".

"La evidencia de la fiscalía sobre lo que dijo el señor Ferdinand en este momento no es sólida. El señor (Ashley) Cole (zaguero de Chelsea) provee evidencia que corrobora este punto (aunque está lejos de corroborarlo irrefutablemente). Por lo tanto, es posible que lo que dijo no haya sido con la intención de insultar, sino como una respuesta a lo que creyó que le estaban diciendo".

Los familiares de Terry festejaron cuando se leyó el veredicto en la corte de Westminster.

"Estamos contentos porque John puede enfocarse en jugar al fútbol y volver a los entrenamientos y hacer lo que ha hecho durante muchos años", dijo el director de la junta de Chelsea, Bruce Buck.

Riddle indicó que no hay evidencia de que Terry haya mentido y lo consideró como un "testigo creíble".

"Los lectores de labios no proveen evidencia que contradiga enfáticamente su versión", señaló el juez. "Lo que a primera vista podría parecer claro para alguien que no sea un experto, ahora no está tan claro. La lectura de labios tiene sus límites, incluso para un experto".

Ferdinand no quería llevar el caso hasta los tribunales, lo que sucedió cuando un policía franco de servicio radicó una querella.

Terry enfrentaba una multa máxima de 2.500 libras (3.900 dólares) de ser hallado culpable.

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Rob Harris está en Twitter como http://twitter.com/RobHarris