Seis personas resultaron heridas el viernes, pero ninguna fue corneada, en el séptimo y penúltimo encierro por las fiestas de San Fermín en Pamplona.

Las seis se lastimaron — en la espalda, brazo, pierna o el rostro — en caídas o durante una carrera muy rápida con toros de la ganadería de J.P. Domecq, famosos por su velocidad, informó el Hospital de Navarra.

Un toro marrón que corría a un costado de la manada derribó a personas como si fuesen muñecos de trapo en el festival veraniego más popular de España.

A mediados de la carrera, un hombre se cayó sobre los adoquines de la parte antigua de la ciudad y, al ponerse de pie, se encontró con que se le venían encima varios toros. De todas formas se las arregló para salir ileso.

La manada se separó bien temprano en el encierro, lo que no es bueno: los toros que corren por su cuenta tienden a desorientarse, lo que aumenta las probabilidades de que embistan. Aún así, nadie resultó corneado.

El festival de San Fermín, conocido por los encierros y sus juergas de todo el día, cobró fama internacional con la novela "Fiesta" ("The Sun Also Rises") de Ernest Hemingway.

El último encierro es el sábado. Después los participantes lamentan el fin de la fiesta con la canción "Pobre de mí".

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Woolls reportó desde Madrd.