Los clubes escoceses votaron para que Rangers juegue la próxima temporada en la tercera división, la última categoría del fútbol profesional de ese país.

Rangers, que se declaró en bancarrota por deudas contributivas por casi 33 millones de dólares, encaró dos votaciones el viernes: 29 de los 30 clubes de la liga escocesa de fútbol permitieron que se quedara en el organismo, pero 25 de 30 favorecieron que el equipo más exitoso en la historia del país arranque desde la última división.

Los equipos decidieron la semana pasada que el 54 veces campeón de Escocia no juegue en la liga Premier, pero Rangers esperaba estar en la siguiente categoría, la primera división.

"Se tomó la decisión por el bien de la justicia deportiva", señaló el director ejecutivo de la liga escocesa, David Longmuir.

Los otros clubes de la liga Premier escocesa todavía están preocupados por la posible pérdida de dinero de los contratos de televisión por la desaparición del clásico entre Celtic y Rangers.

Rangers también fue suspendido de cualquier competencia europea por tres años.