Puerto Rico pidió hoy a Estados Unidos los mismos recursos que destina a la frontera mexicana para luchar contra las redes de narcotráfico que han convertido a la isla en ruta alternativa para introducir droga en el país norteamericano.

La secretaria de Seguridad Nacional estadounidense, Janet Napolitano, que llegó a San Juan para concluir una gira regional, comunicó hoy a las autoridades puertorriqueñas el compromiso de EE.UU. con la isla para atajar un problema que el Gobierno local advierte como una amenaza a la seguridad de toda la región.

Napolitano dio respuesta así a la petición del Ejecutivo puertorriqueño, que durante los últimos meses ha denunciado que Estados Unidos no hace todo lo posible para combatir el narcotráfico en el área del Caribe.

La funcionaria estadounidense, que no compareció ante la prensa, repasó las medidas que implementan las agencias federales en la isla, así como futuras iniciativas para atender el creciente problema de la entrada de drogas hacia EEUU a través de Puerto Rico.

El gobernador de la isla, Luis Fortuño, dijo tras la reunión en una conferencia de prensa que discutió con Napolitano diferentes estrategias, así como el acceso a recursos para combatir el narcotráfico en Puerto Rico.

"Hemos solicitando la colaboración y los recursos del Gobierno federal para trabajar juntos bajo la Iniciativa de la Frontera del Caribe. Estamos exigiendo que se nos haga justicia con paridad de recursos en comparación con las fronteras del norte y sur de los Estados Unidos continentales", subrayó.

Fortuño reconoció que en los últimos meses se ha reducido el número de crímenes en Puerto Rico, pero dijo que es evidente la falta de personal y medios para hacer frente a las mafias del narcotráfico que actúan en el Caribe.

La llegada de Napolitano y otros funcionarios estadounidenses a San Juan se produce después de las reiteradas quejas del representante puertorriqueño ante el Congreso estadounidense, Pedro Pierluisi, que durante meses ha denunciado la situación de emergencia que sufre Puerto Rico.

El propio gobernador se pronunció sobre el tema el pasado 21 de junio en la Cámara de Representantes en Washington, donde dijo que el Gobierno estadounidense no hace lo suficiente para combatir el narcotráfico en el área del Caribe.

El Ejecutivo puertorriqueño entiende que la presión sobre la frontera mexicana ha provocado que las mafias internacionales opten como vía alternativa por el Caribe para introducir en EEUU droga proveniente de Sudamérica.

El Gobierno de Puerto Rico denuncia además que una parte de la droga no sigue camino hacia Estados Unidos y se queda en la isla para consumo interno.

La lucha de las bandas locales por el control de los puntos de venta de esa droga, que cada semana le costa la vida a más de diez personas, ha provocado una crisis de seguridad sin precedentes en la isla.

La visita de hoy de Napolitano a San Juan coincide con el anunció por parte del Departamento de Justicia de EE.UU. de la condena a 40 años de cárcel a un expolicía de la isla caribeña por tráfico de drogas.

Javier Díaz Castro, de 30 años y con 10 en la Policía, fue detenido el 6 de octubre de 2010 durante la mayor operación de la historia de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) contra la corrupción policial relacionada con el tráfico de drogas y que supuso la detención de más de un centenar de agentes y funcionarios.

La operación "Guard Shack", que puso de relieve que el narcotráfico había penetrado en sectores de la Policía puertorriqueña, implicó la intervención de cerca de mil agentes del FBI llegados a la isla caribeña desde distintas jurisdicciones de Estados Unidos.

La lista de funcionarios que junto a Napolitano participaron en las reuniones de hoy en San Juan incluye al secretario asociado de Justicia de EEUU, Tony West, y la secretaria asociada de asuntos intergubernamentales del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por su sigla en inglés), Betsy Markey, entre otros.