Un tren de carga arrolló el viernes un camión que transportaba trabajadores agrícolas en un cruce en Sudáfrica, con resultado de al menos 26 muertos, cuyos cadáveres quedaron diseminados en el lugar, dijeron las autoridades.

Al menos otras 25 personas quedaron heridas en el accidente, ocurrido en la provincia oriental de Mpmulanga, dijo el portavoz local de gobierno, Joseph Mabuza, en un hecho que volvió a poner de relieve la problemática de la seguridad en los caminos del país.

"Hay cadáveres esparcidos. Es difícil contarlos para establecer una cifra definitiva", agregó.

El portavoz gubernamental Thulani Sibuyi describió una escena de cabezas y extremidades separadas de cadáveres.

Las autoridades detuvieron al conductor del camión, quien había intentado ganarle e paso a tren pero al parecer no calculó la velocidad del mismo cuando éste se acercaba, señaló Mabuza. El tren transportaba carbón cuando arrolló al camión, en el que iban unos 50 trabajadores agrícolas.

Los accidentes viales con alto número de víctimas fatales son habituales en Sudáfrica y a menudo se atribuyen a conductores negligentes y a caminos en mal estado.

Según Gary Ronald, portavoz de la Asociación Automovilística de Sudáfrica, cada año se registran un millón de accidentes viales que derivan en unos 14.000 muertos.

Ronald dijo que el país necesita poner en marcha una estrategia para reducir su nivel de percances que dejan un alto número de fallecidos. "Revertir esta situación será una tarea muy ardua", apuntó.

El accidente del viernes ocurrió menos de un mes después del que escenificó un autobús con resultado de 19 muertos en Johannesburgo.

En 2010, un hombre que transportaba 14 niños a una escuela evadió barreras en un cruce ferroviario cerca de Ciudad del Cabo y un tren chocó contra el vehículo, matando a 10 de los niños.

El chofer fue declarado culpable de homicidio por la muerte de los estudiantes, y de intento de homicidio por los cuatro niños que sobrevivieron. Fue sentenciado a 20 años de prisión.

Funcionarios de transporte elogiaron la severa sentencia y señalaron que podría disuadir la imprudencia al volante.