El presidente de EE.UU., Barack Obama, prorrogó hoy seis meses la suspensión de una cláusula de la Ley Helms-Burton que permite entablar demandas contra las empresas extranjeras que negocien con propiedades confiscadas a estadounidenses por el Gobierno de Cuba.

La disposición está incluida en el Capítulo III de la Ley Helms-Burton de 1996, que refuerza el embargo unilateral impuesto por Estados Unidos a Cuba desde hace más de cuatro décadas, como medida de presión para alentar un cambio democrático en la isla.

En una carta a los presidentes de los comités de Asignaciones y de Relaciones Exteriores en ambas cámaras del Congreso, Obama indica que la prórroga de seis meses se aplicará desde el próximo 1 de agosto.

Según Obama, la prórroga de la suspensión es "necesaria para los intereses nacionales de Estados Unidos y acelerará la transición a la democracia en Cuba".

La ley Helms-Burton castiga a las empresas extranjeras que hacen negocios en Cuba; permite entablar demandas contra compañías o personas que usen bienes expropiados por el Gobierno cubano a ciudadanos o empresas estadounidenses, y niega el ingreso en EE.UU. de directivos de esas empresas.

Sin embargo, los dos presidentes anteriores a Obama, el demócrata Bill Clinton y el republicano George W. Bush, prorrogaron la suspensión del Título III cada seis meses.

La ley Helms-Burton, nombrada así por sus promotores republicanos, el senador Jesse Helms y el representante Dan Burton, fue promulgada en marzo de 1996 tras el derribo, por parte de aviones de la Fuerza Aérea de Cuba, de dos avionetas del grupo anticastrista "Hermanos al Rescate", en aguas internacionales del estrecho de la Florida.

En el incidente perecieron cuatro personas, tres de ellas estadounidenses y un exiliado cubano residente en EE.UU.