Al menos 150 personas murieron ayer en una nueva masacre cometida por las fuerzas leales al régimen sirio en la localidad de Tremseh, en el centro del país, informaron hoy grupos opositores.

El Observatorio sirio de Derechos Humanos y la Comisión General de la Revolución Siria señalaron en sendos comunicados que más de 150 personas murieron en bombardeos en esta localidad ubicada en el bastión opositor de la provincia de Hama.

La red de activistas Comités de Coordinación Local elevó el número de fallecidos en el ataque a 220 y apuntó que al menos 288 personas perdieron la vida ayer en todo el país.

La masacre de Tremseh, una de las más mortíferas desde el inicio de la violencia en Siria en marzo de 2011, se produjo cuando las tropas gubernamentales lanzaron bombardeos contra la localidad.

La Comisión General de la Revolución Siria agregó que "shabiha" o matones del régimen entraron en Tremseh bajo la protección de las fuerzas de seguridad para asesinar con balas y cuchillos a los civiles.

Más de 150 cadáveres fueron hallados en la principal mezquita y otros lugares de la localidad, según este grupo opositor, que agregó que cientos de personas resultaron heridas.

Además, numerosas familias han buscado refugio en zonas cercanas por miedo a los bombardeos, destacaron los Comités.

La red de activistas también informó de que las fuerzas del régimen abrieron fuego contra los manifestantes que salieron a manifestarse en solidaridad con Tremseh en zonas próximas a la capital siria como Mazeh o Asali.

Pese a los esfuerzos mediadores internacionales, Siria continúa inmerso en una espiral de violencia que ha dejado miles de muertos desde que comenzaron las protestas contra el presidente del país, Bachar al Asad, en marzo del año pasado.