Los Hermanos Musulmanes de Jordania, el principal grupo de la oposición, decidió hoy boicotear las próximas elecciones generales, previstas para finales de año, después de que el Parlamento aprobara una polémica ley electoral.

El Consejo Consultivo del grupo tomó esta decisión por unanimidad tras mantener una reunión extraordinaria y constatar que "la nueva ley electoral supone un peligro para el interés nacional y no responde a las demandas del pueblo", explicaron los islamistas en un comunicado.

La Cámara baja del Parlamento aprobó el pasado 8 de julio el aumento de 17 a 27 los escaños asignados para la denominada "lista nacional", siguiendo una recomendación del Gobierno del primer ministro, Fayez Tarauneh.

La ley electoral, diseñada para ser la columna vertebral del plan de reforma política prometida por el rey Abdalá II, estipula un sistema de votación mixto, que permitirá a cada ciudadano depositar dos votos: uno para su distrito electoral y uno a nivel nacional.

La oposición había pedido que al menos 50 del total de 140 escaños de la Cámara procedieran de la citada lista a nivel nacional, por lo que rechazaron que ese número se limite a 27 y abogaron por un cambio global de la normativa.

En su comunicado, los Hermanos Musulmanes llamaron al resto de fuerzas y ciudadanos a boicotear los comicios y continuar con las manifestaciones a favor de las reformas democráticas en el país.

Además, reclamaron al Gobierno jordano que "revise su postura y su insistencia en mantener legislaciones que sofocan la reforma solicitada".

Tarauneh y los demás diputados conservadores habían rechazado renunciar al sistema de "un voto por persona", al que se oponen la oposición islámica y los movimientos reformistas, que lo consideran un obstáculo para la formación de una cámara representativa del pueblo.

El pasado 28 de junio, Abdalá II se opuso a la ley electoral que había aprobado el Parlamento y ordenó introducir enmiendas con el fin de asegurar una mayor representación en la Cámara baja.

Sin embargo, por una cuestión formal, el monarca emitió un decreto aprobando la ley para permitir que la recién creada Autoridad Independiente de las Elecciones continuase con sus trabajos para preparar el proceso electoral.

La decisión de boicotear las elecciones adoptada por los Hermanos Musulmanes puede repercutir en la estabilidad política en Jordania, que ya ha sido escenario de protestas inspiradas en las que se desarrollaron el año pasado en Túnez y Egipto.

Jordania se halla inmerso en un proceso político marcado por los intentos de Abdalá II de impulsar reformas a través de diferentes gobiernos, de los cuales el último tomó posesión el pasado 2 de mayo y está liderado por el conservador Tarauneh.

Las últimas elecciones legislativas en Jordania se celebraron en noviembre de 2010 y dieron la victoria a los candidatos pro gubernamentales, mientras que el Frente de Acción Islámica -de los Hermanos Musulmanes- optó por el boicot.