La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, se mostró hoy profundamente horrorizada por la masacre del jueves en la localidad siria de Tremseh en la que murieron unas 200 personas, y pidió a Damasco que garanticen a los observadores de la ONU acceso al lugar para investigar los hechos.

"Estoy profundamente horrorizada por la información del brutal asesinato de al menos 200 hombres, mujeres y niños en la localidad de Tremeseh, en la región de Hama", señaló la alta representante en un comunicado.

Ashton aseguró que el uso por parte del régimen sirio de armas pesadas, artillería y helicópteros, tal y como han confirmado los observadores de la ONU, "es una violación flagrante de sus obligaciones bajo el plan Annan".

"Condeno esta atrocidad en los términos más enérgicos posibles", afirmó la jefa de la diplomacia europea.

Exigió además al régimen sirio que garantice a los observadores de la ONU "acceso inmediato e ilimitado" para que puedan verificar la información disponible sobre los hechos ocurridos en Tremseh.

"Los responsables tienen que ser identificados y rendir cuentas por sus actos abyectos. No puede haber impunidad para los autores de esas presuntas violaciones de derechos humanos", subrayó.

Unas 200 personas murieron ayer en esa localidad, ubicada en el bastión opositor de Hama, por bombardeos del Ejército y disparos de matones y otras fuerzas leales al régimen sirio, según los opositores, si bien el régimen culpó del suceso a supuestos grupos terroristas.