El producto interior bruto (PIB) de China, la segunda economía mundial, creció un 7,6 % en el segundo trimestre de 2012 con respecto al mismo periodo del año pasado, la peor tasa trimestral en tres años, informó hoy el Buró Nacional de Estadísticas (NBS).

La cifra supone una desaceleración de cinco décimas con respecto a la tasa del periodo enero-marzo (8,1 %), y marca el sexto periodo consecutivo en el que el crecimiento trimestral del gigante asiático se frena.

En el primer semestre de 2012, el PIB chino totalizó 22,7 billones de yuanes (3,55 billones de dólares, 2,91 billones de euros), un crecimiento interanual del 7,8 %, próximo a los objetivos que el régimen comunista se ha marcado para todo este año, en el que ha vaticinado un aumento de su economía del 7,5 %.

El NBS también publicó hoy otros indicadores, como la inversión en activos fijos, que en la primera mitad del año ascendió a 15,07 billones de yuanes (2,36 billones de dólares, 1,93 billones de euros), un crecimiento interanual del 20,4 % que es, no obstante, 5,2 puntos porcentuales más bajo que en el mismo periodo de 2011.

Destaca, sobre todo, la desaceleración de la inversión en el sector inmobiliario, que entre enero y junio ascendió a 3,06 billones de yuanes (479.000 millones de dólares, 393.000 millones de euros), un crecimiento del 16,6 % que es casi la mitad del registrado hace un año (32,9 %).

En cuanto a las ventas al por menor, el principal indicador del consumo, éstas ascendieron en el primer semestre de 2012 a 9,82 billones de yuanes (1,53 billones de dólares, 1,26 billones de euros), una subida interanual del 14,4 por ciento que también supone una desaceleración (2,4 puntos porcentuales menos).

La producción industrial, por su parte, creció un 10,5 por ciento en el primer semestre respecto al mismo periodo de 2011, 3,8 puntos porcentuales menos que el crecimiento registrado en enero-junio del pasado año comparado con el mismo tramo de 2010.