El banco JPMorgan Chase, el mayor de Estados Unidos por activos, anunció hoy que en el segundo trimestre de 2012 ganó 4.960 millones de dólares, el 8,6 % menos interanual, debido a las pérdidas que le ocasionaron sus polémicas operaciones de derivados en Londres, que ascendieron a 4.400 millones.

La entidad financiera anunció además que durante el primer trimestre del año ganó 459 millones de dólares menos de los anunciados originalmente para quedar ahora en 4.925 millones, lo que atribuyó a que su oficina de inversiones informó entonces con inexactitud del valor de sus posiciones.

Éstas son las primeras cuentas que el banco que dirige Jamie Dimon presenta tras el escándalo por las arriesgadas operaciones de derivados de algunos de sus corredores en Londres, entre ellos Bruno Iksil, conocido como la "ballena de Londres", cuyas pérdidas fueron cifradas en mayo en "al menos" 2.000 millones de dólares.

Finalmente ese monto ha ascendido a 4.400 millones de dólares antes de impuestos, por lo que Dimon ha declarado al conocerse estas cuentas que el banco "ha reducido significativamente" los riesgos de su oficina de inversiones y aseguró que esa unidad ha dejado de invertir en la cartera sintética que le ocasionó esas pérdidas.

"La firma ha estado llevando a cabo un extenso análisis de lo que ocurrió con la oficina de inversiones", añadió Dimon.

Explicó que la empresa ha "revisado completamente" esa unidad y confió en que lo ocurrido en ella sean "eventos aislados, aunque hemos aprovechado la oportunidad para aprender lecciones en toda la firma".

Entre abril y junio, el periodo al que más atención prestaban hoy los analistas estadounidenses, JPMorgan Chase ganó 1,21 dólares por acción, comparado con los 1,28 del segundo trimestre de 2011, al tiempo que sus ingresos fueron de 22.180 millones de dólares, el 17 % menos que los 26.779 millones del mismo periodo de 2011.

Por lo que se refiere a los resultados relativos a la primera mitad de 2012, el banco registró un beneficio neto de 9.884 millones de dólares (2,41 dólares por acción), el 10 % menos que los 10.986 millones (2,55 dólares por título) de los primeros seis meses de 2011.

Su facturación entre enero y junio fue de 48.232 millones de dólares, el 7 % menos que los 52.000 millones de las mismas fechas del ejercicio precedente.

El escándalo de las operaciones de derivados de JPMorgan Chase, que salió a la luz en mayo pasado y se cobró con la salida de su veterana directora de inversiones, Ina Drew, reabrió en Estados Unidos el debate sobre la necesidad de poner en marcha controles más estrictos sobre la banca en este país.

Pese a los resultados, las acciones del mayor banco por activos de EE.UU., uno de los treinta componentes del índice Dow Jones de Industriales, subían el 2,94 % minutos después de la apertura de la bolsa de Nueva York, donde se han revalorizado el 5,41 % en lo que va de año y han perdido el 11,36 % en los últimos doce meses.