Un grupo de jóvenes opositores nicaragüenses realizó hoy una cadena humana ante la principal sede del Consejo Supremo Electoral (CSE) en Managua, para exigir nuevos magistrados antes de los comicios municipales de noviembre próximo.

Los manifestantes lanzaron morteros artesanales y también interrumpieron el tránsito frente al edificio electoral, ubicado en el nuevo centro de Managua y a pocos metros de distancia de la principal sede de la Policía Nacional, sin registrarse mayores incidentes.

Un fuerte dispositivo policial protegía el interior de la delegación electoral, sin enfrentarse físicamente con los opositores, miembros de la organización Juventud Rebelde.

Varios de los jóvenes declararon a los periodistas que la protesta es contra los actuales magistrados electorales, a quienes acusan de haber cometido fraudes en los comicios municipales de 2008 y nacionales de 2011, ambos ganados por el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

"Que se vayan" los magistrados electorales, gritaron varios de los manifestantes.

Algunos de los jóvenes que dispararon morteros de fabricación artesanal contra la sede del CSE cubrieron sus rostros con camisetas o pañuelos.

Otro grupo, con sus caras al descubierto, formó una cadena humana frente al edificio, portando banderas de Nicaragua y acompañados con música testimonial local.

La protesta de este viernes también fue en respaldo al ayuno, que desde el pasado 21 de junio han efectuado de forma escalonada otro grupo de opositores frente a la delegación electoral, donde instalaron un "campamento de la dignidad" para exigir nuevos magistrados.

Los reclamantes, además, exigieron a los partidos políticos opositores unirse a las protestas en las calles contra las autoridades del CSE y demandar en el Parlamento, que es dominado por el FSLN, la elección de nuevos magistrados antes de los comicios municipales del próximo 4 de noviembre.

Ni el Partido Liberal Independiente (PLI), el principal de oposición en Nicaragua, ni el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), dirigido por el expresidente Arnoldo Alemán (1997-2002), que han denunciado fraude en los más recientes comicios, han decidido si participarán en la próxima votación.

Unos 3,3 millones de nicaragüenses están convocados a las urnas el próximo 4 de noviembre para elegir a 153 alcaldes, vicealcaldes y concejales.