Estados Unidos rechazó hoy las acusaciones de Cuba de que impidió a sus funcionarios visitar a Gerardo Hernández, uno de sus cinco agentes condenados en el país norteamericano, y achacó el suceso a un "error administrativo" en la cárcel que lo aloja.

Un portavoz del Departamento de Estado de EE.UU., William Ostick, dijo a Efe que es "desafortunado que los diplomáticos cubanos no pudieran visitar a Gerardo Hernández el 7 julio, como estaba previsto".

"Reconocemos la importancia del acceso consular a los ciudadanos cubanos. El suceso fue el resultado de un error administrativo en la cárcel donde está Hernández y vamos a tomar medidas para rectificar la situación", subrayó Ostick.

"Rechazamos los reclamos recientes del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba donde dijeron que esto es parte de un esfuerzo calculado del Gobierno estadounidense de interferir en el asesoramiento y acceso consular de los presos", añadió.

La Cancillería cubana denunció este jueves una "nueva maniobra obstruccionista" de Washington que impidió a Hernández, preso en la cárcel californiana de Victorville, recibir o celebrar adecuadamente visitas relacionadas con su proceso legal.

Uno de esos casos ocurrió el pasado 7 de julio cuando funcionarios cubanos que estaban autorizados por el Departamento de Estado de EE.UU. para visitar a Hernández no pudieron hacerlo porque en la recepción de la prisión no estaba el documento que permitía ese encuentro.

Según La Habana, la Sección de Intereses de Cuba en Washington gestionó ante el Departamento de Estado la autorización para esa visita y el propio Gerardo Hernández había confirmado con las autoridades de la prisión que todo estaba en regla para que tuviera lugar.

Además de este episodio, la Cancillería denunció que el 9 de julio y con similar pretexto también se dificultó la visita de Martin Garbus, uno de los abogados defensores de Hernández, destinada a revisar los documentos de su actual proceso de apelación colateral.

Hernández cumple una condena de dos cadenas perpetuas y 15 años de privación de libertad por conspirar y operar como agente extranjero sin haberlo notificado al Gobierno estadounidense, a la que fue sentenciado en 2001 por un tribunal de Florida junto a Ramón Labañino, Fernando González, Antonio Guerrero y René González.

Sólo uno de estos cinco cubanos ha salido de prisión: se trata de René González, que fue excarcelado en octubre pasado tras cumplir una condena de 13 años, pero que no podrá regresar definitivamente a Cuba hasta 2014, cuando terminen los otros tres años de libertad vigilada que le impusieron.