El Gobierno estadounidense anunció hoy que invertirá 80 millones de dólares adicionales en proteger y restaurar los Everglades, una amplia región pantanosa subtropical de Florida de gran importancia medioambiental.

La Administración de Barack Obama destacó en un comunicado los progresos realizados en la restauración de este ecosistema único en el mundo, al tiempo que anunció la inversión de 80 millones de dólares adicionales para "apoyar a los granjeros y rancheros que conserven voluntariamente" sus pantanos y humedales.

Esta "nueva inversión" forma parte del Programa de Reserva de Humedales (WRP), cuyo objetivo es restaurar 9.315 hectáreas de humedales vitales para preservar la "calidad del agua y el hábitat de la vida salvaje en el sistema de los Everglades".

Según la Casa Blanca, Obama ha hecho de la restauración de los Everglades una "prioridad nacional", de forma que la inversión en proyectos e iniciativas conducentes a su preservación ha alcanzado los 1.500 millones de dólares, incluidos 900 millones destinados a restaurar el "torrente de agua y el hábitat esencial".

Se trata de un proyecto que ha generado ya 6.600 puestos de trabajo en Florida y se espera que sirva para la creación de más empleos.

Asimismo, Obama ha solicitado 246 millones de dólares adicionales para el año fiscal de 2013, un presupuesto que será utilizado para el "progreso continuo de inversiones, alianzas y proyectos que devolverán la salud a los Everglades".

"Los Everglades son un icono, un tesoro de Estados Unidos, y es esencial para la salud y economía de las comunidades de Florida", señaló Nancy Sutley, presidenta del Consejo para la Calidad Medioambiental de la Casa Blanca.

Sutley añadió: "aún hay mucho que hacer y estamos comprometidos a devolver a los Everglades su majestuosa fuente natural de salud".

Por su parte, el secretario de Agricultura estadounidense, Tom Vilsack, apuntó que la restauración de estos humedales "demuestra el fuerte compromiso (de la Administración Obama) para asociarse con rancheros y granjeros" para "mejorar la calidad del agua y la protección del hábitat mientras se apoya la economía agrícola floridana y la herencia ranchera".

Ken Salazar, secretario estadounidense de Interior, calificó además como "uno de los grandes tesoros" del país estos terrenos del extremo sur de la península de Florida, reconocidos, entre otras cosas, por su gran variedad de aves y por ser el único lugar del mundo donde conviven cocodrilos y caimanes.

En colaboración desde 2009 con el estado de Florida, tribus indígenas y líderes locales, el Gobierno de EE.UU. ha restaurado ya más de 1.215 hectáreas de zonas de inundación a lo largo del río Kissimmee, además de trabajar con los propietarios de terrenos para "mejorar el hábitat y la calidad del agua de más de 162.000 hectáreas de cultivo.