Los burócratas en España, algunos vestidos de negro en señal de luto, protestaron airados el viernes en las calles contra las estrictas medidas de austeridad recién aprobadas por el gobierno.

Las disposiciones incluyen una nueva reducción salarial a los empleados públicos y alzas de impuestos en momentos en que el país atraviesa dificultades a causa de la recesión y padece una tasa de desempleo de casi 25%.

España afronta las exigencias de que ponga en orden sus finanzas públicas en medio de las preocupaciones de los mercados por la situación de los bancos y de la economía en general del país.

El país ibérico atraviesa uno de sus "momentos más traumáticos, dramáticos y difíciles", dijo la vicepresidenta primera del gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, al término de una reunión del Consejo de Ministros en la que fueron aprobadas un alza al impuesto a las ventas y recortes a los gastos del gobierno.

La funcionaria reconoció que las medidas de austeridad "no son sencillas, fáciles, ni populares" y afirmó que el gobierno intentará aplicarlas con "la máxima justicia y equidad".

El gobierno conservador enfrenta duras críticas debido a que las clases media y trabajadora son las más afectadas por las medidas de austeridad.

Por su parte, el ministro de Economía, Luis de Guindos, anunció la creación de un nuevo mecanismo de asistencia para las 17 regiones de España que les facilitará el financiamiento. Algunas de estas regiones, como Valencia, en el este, necesitan los recursos con premura y han encontrado dificultades cada vez mayores para conseguirlos en los mercados de capital.

Cientos de empleados se retiraron de sus labores en los edificios de los ministerios de gobierno en Madrid y bloquearon el tráfico por poco tiempo. Durante una manifestación en la ciudad de Valencia, en el este del país, cientos de trabajadores del Ministerio de Justicia gritaron "¡arriba las manos, esto es un atraco!".

Los burócratas — a quienes les habían reducido sus sueldos 5% en promedio en 2010 en la primera tanda de recortes por austeridad — reciben por lo general 14 pagos al año. El gobierno ha propuesto eliminar un pago que se hacía normalmente poco antes de la Navidad.

Los recortes se inscriben en el conjunto de medidas de austeridad que anunció el presidente del gobierno Mariano Rajoy para lograr hasta 2015 un ahorro de 65.000 millones de dólares en el presupuesto gubernamental.

Las medidas, entre éstas un aumento al impuesto a las ventas y una revisión de las prestaciones, fueron anunciadas después de que España recibiera la aprobación de los otros 16 países de la eurozona para que se le entregue un primer crédito por 30.000 millones de euros que se canalizarán al rescate de la banca española, la cual se encuentra en dificultades.

España obtuvo además un año más en el plazo en el que debe alcanzar el objetivo europeo de reducir su déficit fiscal a 3% del producto interno bruto.

En la Puerta del Sol, en el centro de Madrid, se reunieron unos 500 empleados del gobierno, casi la mitad de los cuales iban vestidos de negro. Algunas mujeres llevaban velos como si estuvieran en un funeral.

Los manifestantes hicieron sonar silbatos y bocinas de vehículos. Los servidores públicos a menudo son ridiculizados en España y se les considera holgazanes puntuales para registrar su hora de entrada y de salida, que tienen el lujo de tener un empleo vitalicio. Sin embargo, muchos de ellos ganan menos de mil euros al mes.

La bibliotecaria Isabel Pérez, de 40 años, dijo que "ya nos habían bajado el sueldo y ahora nos quieren quitar la paga de Navidad".

"Con lo que gano no me alcanza para el fin de mes. La paga extra daba algo de respiro. No somos exactamente millonarios", apuntó.

La empleada, que gana 1.300 euros al mes, ya afrontó una reducción de 330 euros anuales a su ingreso por disposición del gobierno regional de Madrid para el que trabaja.

"El gobierno debería ir tras las grandes empresas que no pagan impuestos y los banqueros que han cometido fraude y arruinado al país", dijo Pablo González, quien también trabaja para el gobierno de Madrid. "En cambio nosotros tenemos que pagar".

González, de 52 años, señaló que la rebaja salarial "me perjudica en serio porque cubro mi hipoteca en 14 pagos, igual que mis ingresos, y si nos quitan la paga extra significa que tendré que pagar más cada mes".