Brasil acogerá en los próximos días a otros 148 haitianos que llegaron a la Amazonía y están retenidos en la frontera del país con Bolivia, aseguró el gobernador del estado brasileño de Acre, Tiao Viana.

Al menos 2.600 personas que abandonaron Haití después del terremoto de 2010 ha sido recibidos hasta ahora "como hermanos" en Acre, estado amazónico brasileño en la frontera con Perú y Bolivia, dijo Viana en declaraciones a Efe.

El gobernador agregó que el estado de Acre ha aportado cerca de 2 millones de reales (cerca de un millón de dólares) en ayuda humanitaria para los recién llegados.

"No estamos teniendo ningún problema con ellos. Les ayudamos a buscar trabajo. Las empresas interesadas (en contratarlos) vienen a buscarlos hasta aquí", afirmó Viana.

Según el gobernador, la mayoría está encontrando trabajo en el sector servicios, "porque no son muy buenos" en trabajos rurales.

Unos 4.000 haitianos han llegado a Brasil en los últimos meses para huir de la miseria y del caos de su país, arrasado por un terremoto que dejó cerca de 300.000 muertos en enero de 2010.

La mayoría de esos inmigrantes entró por las ciudades fronterizas de Tabatinga (en el estado de Amazonas) y Brasileia (Acre).

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, autorizó en enero pasado la regularización de la situación de unos 2.400 haitianos indocumentados en el país, los cuales recibirán visados de trabajo.

Rousseff destinó en enero 900.000 reales (unos 450.000 dólares) para programas de asistencia a esos inmigrantes en la Amazonía.