Docenas de milicianos que vinieron de Afganistán para atacar una aldea del noroeste paquistaní y tomaron veintenas de rehenes se fugaron a través de la frontera, dejando detrás a los cautivos y llevándose los cadáveres de 15 combatientes que murieron en una batalla con tropas del ejército, dijeron el viernes funcionarios paquistaníes.

Los milicianos que lanzaron el ataque el jueves a las 2 de la tarde vinieron de la provincia Kunar en Afganistán y al parecer tenían como blancos a los miembros de la milicia antitalibana en la aldea de Kitkot cerca del área tribal de Bajur, dijeron las autoridades paquistaníes.

Pakistán ha protestado contra las fuerzas afganas y de la OTAN por no hacer lo suficiente para impedir los ataques transfronterizos, que según dice ha causado la muerte de decenas de sus fuerzas de seguridad. Sin embargo, no han tenido mucha consideración por los gobierno de Estados Unidos y Afganistán que desde hace mucho se quejan porque los paquistaníes brindan protección a los milicianos que pelean en Afganistán.

Los milicianos huyeron Kitkot durante a la medianoche del jueves, dijo Framosh Khan, funcionario del gobierno en el área adyacente. Testigos locales dijeron que los vieron cuando cargaban los cuerpos de 15 combatientes muertos, agregó. Dos milicianos antitalibanes también murieron en el combate.

Los soldados paquistaníes liberaron a decenas de pobladores que habían sido tomados rehenes por los atacantes o que habían quedado atrapados en sus viviendas durante el enfrentamiento, dijo Khan.

Previamente se informó que una bomba hizo explosión el viernes cerca de una manifestación proselitista en el suroeste de Pakistán, y murieron cinco personas, dijeron las autoridades.

Un funcionario policial Mohammed Arif dijo que la explosión que tuvo lugar el viernes en Quetta, capital de la provincia de Baluchistán, también dejó 11 heridos.

Mohammed Jafar, médico del principal hospital de la ciudad, dijo que la mayoría de las víctimas participaban en una manifestación del Partido Nacional Awami.