Un hombre que presenció cuando un inmigrante mexicano recibió la descarga eléctrica de una pistola aturdidora por parte de agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos testificó el jueves ante un jurado federal de primera instancia, en medio de indicios de que la fiscalía analiza presentar cargos por la muerte del hombre luego de más de dos años de silencio sobre el caso.

Humberto Navarrete dijo a The Associated Press que testificó durante aproximadamente 90 minutos en una corte de San Diego y que manifestó al jurado investigador que cree que las acciones de los agentes fronterizos fueron excesivas. El jurado preguntó a Navarrete sobre lo que presenció y posteriormente vio un video algo borroso que Navarrete grabó con su celular.

En el video de Navarrete, que fue difundido inmediatamente después del incidente de mayo de 2010 en el puente internacional de San Ysidro, que conecta Tijuana con San Diego, se escucha a un hombre que se presume es Anastasio Hernández, de 42 años, pidiendo ayuda y a otras personas que gritan a las autoridades fronterizas que lo dejen en paz.

"El estaba tirado boca abajo en el piso rodeado por agentes", dijo al jurado Navarrete, un residente de San Diego de 26 años.

Se desconoce si la evidencia presentada al jurado federal conducirá al levantamiento de cargos penales o quién es el blanco de la investigación. Aun así, el hecho de convocar a un jurado federal de primera instancia sugiere que el gobierno está interesado en presentar cargos.

"Cuando un fiscal revisa el caso, puede decidir que no se cometió delito, cierra el caso y sigue adelante. Eso obviamente no sucedió en este caso", dijo Peter Núñez, un ex fiscal en San Diego que no participa en el caso. "El hecho de que haya un jurado investigador significa que has llegado al siguiente nivel, por así decirlo".

Núñez advirtió que la fiscalía podría haber determinado que no existe la evidencia suficiente para justificar los cargos pero buscaron cobertura política con un jurado de primera instancia.

La división de derechos civiles del Departamento de Justicia de Estados Unidos ha estado presentando pruebas ante el jurado en relación con la muerte de Hernández, dijo a la AP el abogado de la familia, Eugene Iredale.

Una persona que no era Iredale y que es cercano a la familia Hernández dijo que se esperaba que un hombre que acompañaba a Navarrete esa noche comparezca el jueves más tarde en San Diego. La persona, que habló directamente con los testigos, pidió el anonimato porque se supone que los procedimientos del jurado de investigación son secretos.

Mitchell Rivard, un portavoz del Departamento de Justicia, dijo que el caso sigue bajo investigación y declinó hacer más declaraciones.

Hernández fue abatido por agentes fronterizos en mayo de 2010 al momento de ser devuelto a Tijuana. El presidente mexicano, Felipe Calderón, se unió a las críticas de que hubo fuerza excesiva por parte de los agentes, ninguno de los cuales ha sido identificado públicamente.

La necropsia que practicó la oficina del forense del condado de San Diego encontró que Hernández murió de un ataque al corazón y que a ello pudo haber contribuido un mal cardíaco y el consumo de metanfetaminas. La autopsia señaló que Hernández no respondía poco después de que fue sometido con la pistola eléctrica, al parecer, con tres o cuatro descargas.

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La periodista de The Associated Press Alicia Caldwell en Washington colaboró para este despacho.