La discriminación por razones étnicas, políticas, sociales o de orientación sexual será castigada en lo sucesivo en Chile con multas, y en casos agravados, incluso con sanciones penales.

Así lo establece la llamada Ley Zamudio — en recuerdo de un joven homosexual asesinado por neonazis_, que fue promulgada el jueves por el presidente Sebastián Piñera luego de un trámite parlamentario que se prolongó por siete años.

Piñera, a quien acompañaban en el acto representantes de comunidades homosexuales, mapuches que lo hicieron con sus atuendos típicos, judíos, musulmanes y discapacitados, calificó la norma de histórica y trascendente.

El presidente Ricardo Lagos hizo elaborar la ley en 2005 y la elevó al Congreso, que demoró su tramitación durante años.

El gobierno de Piñera le puso suma urgencia al proyecto tras el asesinato, el 27 de marzo pasado, de Daniel Zamudio, torturado por cuatro sujetos de presuntas simpatías neonazis que le quebraron las piernas, lo quemaron con cigarrillos, le tatuaron dos esvásticas con un objeto cortante, y le ocasionaron un severo traumatismo en el cráneo, que le provocó la muerte después de muchos días de agonía. Los autores de ese delito se encuentran detenidos.

El legislativo aceleró el trámite de la ley y la aprobó por mayoría en ambas cámaras.

"Esta ley nos va a permitir prevenir, sancionar y corregir de manera mucho más eficaz y mucho más oportuna todas las formas de discriminación arbitraria que aún persisten y viven en nuestra sociedad", expresó el mandatario al firmar la promulgación.

Piñera señaló que sólo después del homicidio de Zamudio, cuyos padres estaban presentes en la ceremonia en la sede de gobierno, "Chile por fin se decidió a dar este paso fundamental para construir juntos una sociedad más tolerante, más inclusiva, más respetuosa, más acogedora para todos y cada uno de nuestros compatriotas" cualquiera sea su condición sexual, étnica, política o social.

La ley requiere la denuncia de discriminación ante un tribunal, que en caso de comprobarla puede aplicar multas entre 370 y 3.660 dólares, al cambio actual.

Las penas podrán ser aumentadas en caso de agravantes y la ley contempla asimismo sanciones penales.

La ministra de Bienes Nacionales, Catalina Parot, dio un testimonio personal de la situación que la afecta por las secuelas de la polio que sufrió cuando era bebé. La ministra, quien camina con muletas, dijo que conoce el dolor que produce la discriminación.

"Yo vivo mi diferencia y me siento orgullosa de mi diferencia", expresó Parot.

"Esta ley es un salto enorme para generar herramientas que permitan prevenir, sancionar la discriminación. Queda mucho por hacer aún, hace falta una institucionalidad que se haga cargo de implementar esta ley", dijo el presidente del Movimiento de Liberación Homosexual, Movilh, Rolando Jiménez.

Agregó que aún queda por obtener "el matrimonio igualitario, uniones civiles y generar políticas públicas para hacer realidad esta ley".

A su vez el escritor Pablo Simonetti, dirigente de otra organización homosexual, manifestó que "este es el primer paso hacia una sociedad inclusiva, participativa, que respete las diferencias y la valore como fuente de riqueza. No le tengamos más miedo a la diferencia. La diferencia nos puede enriquecer como sociedad".

Simonetti coincidió con Jiménez que se deben aplicar políticas públicas para educar sobre la diversidad y la discriminación.

La senadora demócrata cristiana Soledad Alvear, quien era canciller cuando se elaboró el proyecto de ley en 2005 en el gobierno de Ricardo Lagos y participó en la redacción y aprobación de la ley, destacó tras el acto que "hoy es un día histórico para Chile".