Cientos de conciertos, artistas de talla mundial y festivales de todo tipo se suceden este verano en Portugal, que se ha consolidado en los últimos años como "paraíso" de citas musicales, convertidas en un atractivo turístico más.

Desde junio han pisado suelo luso Bruce Springsteen, Madonna, Stevie Wonder, Lara del Rey y Metallica y en las próximas semanas seguirán sus pasos Radiohead, Keane, David Guetta, The Cure, Franz Ferdinand, Sting o Ben Harper, entre muchos otros.

La proliferación de espectáculos musicales en directo sorprende en Portugal, país que atraviesa la mayor crisis de su historia reciente, aunque las promotoras defienden su impacto positivo en la economía y consideran que todavía hay margen para crecer.

Precisamente este fin de semana comienza el considerado como mayor festival de música del país, el Optimus Alive, que pese a contar con sólo seis ediciones es ya todo un referente a nivel internacional.

Durante el último mes y medio la música no ha parado en Portugal, con la celebración prácticamente sin descanso del Rock in Río Lisboa -que tiene lugar en la capital lusa cada dos años-, la llegada por primera vez del "independiente" Primavera Sound a Oporto y el Super Bock Super Rock en la playa de Meco, en la turística Sesimbra.

De aquí y hasta finales de agosto será el turno del Cascais Music Festival, el Marés Vivas frente a la playa de Vila Nova de Gaia, el Cool Jazz Festival, el TMN Sudoeste en la costa de Zambujeira do Mar, el "alternativo" Paredes de Coura y el Azurara Beach Party con algunos de los mejores DJ's a nivel mundial.

Una decena de festivales musicales que se han convertido por sí mismos en motivo suficiente para recorrer el país tanto para nacionales como para extranjeros, la mayoría jóvenes.

"Somos un país de 10,5 millones de habitantes y recibimos más de nueve millones de visitas al año. Tenemos que organizar eventos para potenciar nuestra oferta turística" defiende en declaraciones a EFE Álvaro Covoes, director general del Optimus.

Prueba de ello es este festival, donde en esta edición el 30 por ciento de las asistentes serán extranjeros, según las cifras que maneja la organización, procedentes sobre todo del Reino Unido y España. La mayoría, además, dormirá en establecimientos hoteleros.

El turismo es uno de los motores de la economía lusa, y representa en torno a un 11 % de su PIB, según datos oficiales.

Las citas musicales de peso en Portugal se celebran en los mismos días que otros festivales de relevancia internacional en España, una coincidencia que al contrario de lo que se podría pensar, es "beneficiosa" en opinión de Covoes.

"Es muy importante para nosotros que haya más de una oferta en la misma semana en los dos países. Este año tenemos el BBK Live de Bilbao, el Festival Internacional de Benicássim (Castellón) y el Optimus, lo que es fantástico, ya que nos permite atraer a más artistas", explica.

De hecho, grupos como The Cure, Radiohead, Snow Patrol y Florence+The Machine -las actuaciones de esta última se han cancelado a última hora por problemas de voz de la cantante- hacen "doblete" estos días.

"Todo el equipo que llevan estos artistas se mueve por carretera, por eso es tan importante esta logística de proximidad", asegura el director general del Optimus, quien considera que no son competencia directa.

Los festivales lusos presentan precios competitivos para poder atraer también al público nacional, con bonos para tener acceso a todos los conciertos que oscilan entre los 50 y los 100 euros. El sueldo medio en el país ronda los 17.000 euros anuales.

Desde la dirección del Optimus Alive, Álvaro Covoes insiste en que el sector todavía puede crecer: "A mí me gusta compararnos con el fútbol, con partidos de fútbol que tienen hasta diez veces más espectadores. Hasta alcanzarlo tenemos margen".

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Por Óscar Tomasi