Milicianos procedentes de Afganistán tomaron el jueves como rehenes a decenas de pobladores en el noroeste de Pakistán, lo que provocó un tiroteo que dejó al menos 14 muertos, informaron funcionarios paquistaníes.

Por otra parte, en el este del país, unos 10 pistoleros talibanes atacaron un complejo de viviendas de la policía y mataron a nueve agentes, dijeron funcionarios.

Los milicianos que lanzaron el ataque transfronterizo parecían tener como objetivo a los miembros de una milicia anti Talibán en el pueblo de Kitkot, cerca del área tribal paquistaní de Bajur, dijo Tariq Khan, un funcionario del gobierno local.

Pakistán ha protestado contra las fuerzas afganas y de la OTAN por no hacer lo suficiente para impedir que milicianos con base en Afganistán lancen ataques al otro lado de la frontera, pero ha recibido poco apoyo. Washington y Kabul se han quejado desde hace tiempo que Pakistán da refugio a milicianos que luchan en Afganistán.

Los atacantes del jueves venían de la provincia afgana de Kunar, y tomaron como rehenes a cientos de pobladores, entre ellos milicianos anti Talibán, dijo Khan.

El ejército paquistaní rodeó la aldea y mató a 12 milicianos, lo que llevó a los insurgentes a matar a tiros a dos militares como represalia, agregó.

Los soldados han rescatado a decenas de pobladores, pero decenas más están todavía en manos de los milicianos o atrapados en sus hogares por los combates, dijeron Khan y dos funcionarios de seguridad, que hablaron bajo condición de anonimato porque no están autorizados a declarar a los medios de comunicación.

El ejército desplegó helicópteros artillados como apoyo, pero no los ha utilizado hasta ahora por temor a provocar víctimas civiles, dijo Khan.

La información no pudo ser verificada de manera independiente debido a que la zona está fuera del alcance de los periodistas.

Los policías atacados en la ciudad oriental de Lahore estaban entrenando para convertirse en guardias carcelarios, dijo Habibur Rehman, jefe policial de la provincia de Punjab, cuya capital es Lahore.

Un portavoz talibán paquistaní, Ahsanula Ahsan, atribuyó el ataque a su grupo, alegando que se trataba de una represalia por los actos de tortura a los que la policía somete a sus combatientes en prisión. El hombre habló con The Associated Press por teléfono desde un punto no revelado.

Ocho policías también resultaron heridos de bala, informó el funcionario del gobierno Salman Saddiq.

Uno de los heridos, Shafqat Imran, relató que de ocho a 10 atacantes encapuchados irrumpieron en el complejo y comenzaron a dispararles indiscriminadamente. Gritaron "Dios es grande" y empezaron a balear a los policías uno por uno, dijo Imran, que hizo declaraciones desde su cama de hospital.

Los militares paquistaníes lanzaron una intensa ofensiva contra los talibanes en el valle Swat, en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa en el 2009, y muchos milicianos fueron capturados y apresados.