La secretaria estadounidense de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, estudiará mañana junto a las autoridades puertorriqueñas medidas para combatir a las mafias del narcotráfico, que han convertido a la isla y el resto del Caribe en la puerta de entrada para la droga que se dirige a Estados Unidos.

Napolitano llega a Puerto Rico después de que el Gobierno local presionara en Washington para conseguir fondos económicos y más medios humanos para combatir el incremento del tráfico de drogas ligado directamente a un aumento de la criminalidad que le costó la vida en 2011 a más de mil personas en la isla.

El Ejecutivo local ha transmitido en los últimos meses a las autoridades de Washington la idea de que Puerto Rico y el Caribe deben contar con una atención similar a la que recibe la frontera mexicana.

El gobernador de la isla, Luis Fortuño, viajó a Washington en junio y en una audiencia del Subcomité de Investigaciones de Seguridad Interna de la Cámara de Representantes dijo que el Gobierno de EE.UU. no hace lo suficiente para combatir el narcotráfico en la región.

Fortuño pretende que las autoridades estadounidenses pongan en marcha la bautizada en Puerto Rico como Iniciativa de Frontera Caribeña para combatir a las bandas de narcotraficantes que han puesto su punto de mira en la zona como ruta alternativa a México para introducir cocaína en EE.UU.

La llegada de Napolitano a Puerto Rico está precedida por la visita el martes a San Juan del secretario asociado de Justicia federal, Tony West, que mostró su interés por asignar a la isla recursos humanos y tecnología para atender el problema.

De esa reunión no se dieron a conocer públicamente iniciativas concretas ni cantidades económicas asignadas.

El jefe de la de la Agencia Federal Antidrogas (DEA, por su sigla en inglés) para la región del Caribe, Pedro Janer, explicó en una reciente entrevista con Efe que la presión en la frontera mexicana ha provocado que el narcotráfico haya visto en el Caribe una puerta más accesible para la introducción de droga en EE.UU.

Según dijo, el narcotráfico utiliza la llamada Ruta del Este, que nace en Colombia y Venezuela, desde donde los cargamentos de droga viajan a pequeñas islas del Caribe como Tórtola o Antigua, pasando previamente por República Dominicana, país que juega el papel de almacén para Puerto Rico.

La droga se dirige después preferentemente a la costa este de EE.UU. debido a la presencia de grandes colonias de puertorriqueños y dominicanos en Nueva York y distintas ciudades de Florida.

El Gobierno de Puerto Rico achaca al aumento del tráfico de droga la criminalidad sin freno que desde hace años ha tomado las calles de la isla caribeña, donde cada fin de semana mueren de forma violenta una media diez personas.