Un retrato pintado por Pablo Picasso de Bibi la Purée, un pintoresco personaje del París bohemio de principios del siglo XX, se expone desde hoy en la National Gallery tras ser cedido por un coleccionista privado.

Este óleo del que fuera uno de los rostros más reconocibles de los ambientes sórdidos parisinos de la época fue creado por el artista malagueño cuando fue a la capital francesa en 1901 para preparar su primera exposición en esa ciudad en la Galerie Vollard.

De carácter afable y excéntrico, Bibi la Purée, un exactor que terminó siendo vagabundo, era habitual de Montmartre y del Barrio Latino de París y subsistía lustrando el calzado de los transeúntes o robando paraguas, según aquellos que le conocieron.

Ocasionalmente, según recuerda un comunicado emitido hoy por la National Gallery, este personaje trabajaba también, de manera ocasional, como secretario privado para el poeta Paul Verlaine, quien llegó a dedicar un soneto a su amigo.

Probablemente Picasso (1881-1973) conoció a Bibi la Purée en alguno de los locales parisinos que ambos frecuentaban por entonces.

El retrato del exactor, en el que el pintor destaca la energía y la expresividad de su amigo, raramente ha sido visto por el público.

El cuadro, que Picasso pintó cuando tenía 20 años, pasó a formar parte de una colección privada francesa en 1939 y no ha sido vista en ninguna de las principales exposiciones realizadas hasta ahora sobre la obra del genio español.