Unos 600 indígenas cubrieron con sacos con tierra media docena de trincheras de un puesto del Ejército el jueves para reclamar la salida de los soldados del lugar donde la víspera ya habían conseguido el retiro de un retén de la guerrilla en su afán de lograr que ambos bandos dejen de combatir en ese territorio.

Carlos Alfonso, uno de los líderes de la etnia nasa, indicó desde el puesto del Ejército que persistirán en su empeño aunque los militares les dijeron que cumplían órdenes y no podían abandonar la zona.

"Todo ha trascendido en paz...Ellos (los militares) nos dijeron que seguían órdenes" para no evacuar y por lo tanto "nosotros seguiremos aquí", dijo Alfonso en diálogo telefónico.

Los indígenas taparon al menos siete trincheras y quedaban otras tres, precisó Alfonso.

Explicó que en esas tres trincheras se encontraba armamento y municione y manifestó que deseaba que fueran los mismos uniformados los que las sacaran para evitar problemas de que les acusaran de robarlas.

En el puesto del Ejército estaban unos 150 uniformados, indicó.

Esa avanzada militar se encuentra ubicada sobre lo alto de una colina a unos tres o cuatro kilómetros de Toribío, en el departamento de Cauca y a unos 320 kilómetros al suroeste de Bogotá.

El Ejército no ha comentado la acción indígena, que se produce luego de que el miércoles en Toribío el presidente Juan Manuel Santos rechazara la retirada de los militares y la policía de cualquier parte del territorio.

"Nosotros también estamos cansados de la guerra, pero por ningún motivo podemos desmilitarizar un solo centímetro de nuestro territorio", dijo Santos la víspera.

El alcalde de Toribío, Ezequiel Vitonás, comentó telefónicamente que no se han presentado incidentes violentos en esa acción en el puesto militar, como tampoco los hubo el miércoles cuando unos 80 nasas acudieron a un carretera cercana al pueblo para pedir a las guerrillas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que abandonaran un retén vial temporal que había instalado horas antes.

Medio centenar de rebeldes abandonó el bloqueo vial sin incidentes, han dicho dirigentes nasa que acudieron al retén para pedir su retiro.

Los indígenas, que son unos 115.000 en nueve municipios en el norte del departamento de Cauca, vienen reclamando desde el lunes pasado que tanto la fuerza pública como los rebeldes abandonen la región porque consideran que sus acciones armadas les perjudican y les han provocado en el pasado muertos, heridos y daños a sus viviendas.

La demanda, que ya ha sido formulada en el pasado, se reavivó luego de que desde el viernes y durante el fin de semana Toribío fuera objeto de hostigamientos de los rebeldes y en los que al menos seis personas resultaron heridas.

La zona del norte del Cauca es considera un punto geográfico clave para la movilidad de grupos armados ilegales hacia zonas del suroeste del país y su dominio territorial ha sido tradicionalmente objeto de disputa.