El Gobierno de Estados Unidos entregó hoy a Perú catorce piezas de arte precolombino y colonial, entre ellas una custodia de hostia de unos 75 centímetros de alto, que habían sido robados y se recuperaron en cinco investigaciones.

"Estas piezas de arte recuperadas son parte de nuestro legado cultural como nación pero, de hecho, pertenecen a toda la humanidad", dijo el embajador de Perú en Washington, Harold Forsyth, durante una ceremonia de devolución.

Forsyth destacó el "trabajo profesional de las agencias especializadas de Estados Unidos y el compromiso de ambos Gobiernos para procesar, castigar y erradicar el tráfico de propiedad cultural".

El director de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, por su sigla en inglés), John Morton, dijo que "el saqueo de la propiedad cultural es una de las formas más antiguas de delito a través de las fronteras y se ha convertido en un fenómeno de alcance mundial".

"Estos objetos, que incluyen piezas precolombinas de unos mil quinientos años de antigüedad y pinturas del siglo XVII y XVIII retornan hoy a su legítimo dueño, Perú", añadió Morton.

Los objetos incluyen nueve pinturas religiosas del siglo XVIII procedentes de la región de Cusco, una vasija Chimu Inca, un pieza textil andina, y una jarra de la cultura Moche con imágenes de agricultores y pescadores que vivieron en los valles y la costa árida del norte de Perú entre los años 100 y 800.

La custodia de hostia es del siglo XVIII y está enchapada en plata y esmalte. Este tipo de receptáculo se usa todavía en las iglesias católicas y anglicanas para la exhibición de la hostia consagrada.

Entre las pinturas se destacan dos al óleo y procedentes de Cusco: una representa a San Ignacio de Loyola y otra a la Virgen y el Niño. Ambas obras de arte estaban a la venta en una casa de subastas en Austin, Texas.

Otras siete pinturas antiguas estaban a la venta en una galería de Houston y la custodia apareció a la venta en la casa Christie de subastas en Nueva York donde los agentes especiales del ICE descubrieron que estaba consignada por un coleccionista de arte vinculado a numerosos museos en Puerto Rico y Denver (Colorado).

"Al igual que otros actos criminales los delitos contra la propiedad cultural cada vez tienen menos fronteras y requieren una respuesta coordinada entre los países", señaló en la ceremonia el vicefiscal general de EE.UU., James Cole.

"Nuestra acción demuestra nuestro compromiso de colaborar con aliados esenciales, como Perú, en el cumplimiento de nuestras responsabilidades internacionales", añadió.