Rodrigo Cortés ve el afiche de su nueva película y aún no se lo puede creer.

"Es realmente absurdo cuando miro el póster y veo esos tres rostros y mi nombre también", dice el cineasta español de 39 años de "Red Lights", el thriller psicológico que escribió y dirigió, y que protagonizan Robert de Niro, Sigourney Weaver y Cillian Murphy.

El largometraje, que debutó en enero en el Festival de Cine de Sundance y se exhibió en España dos meses después, llega el viernes a las salas de cine comerciales de Estados Unidos, donde Cortés fue ampliamente elogiado en 2010 por la claustrofóbica "Buried" ("Enterrado"), escrita por Chris Sparling y protagonizada por Ryan Reynolds, tras haber dirigido sólo otro largometraje: la comedia española "Concursante" (2007), también de su autoría.

En "Red Lights", los veteranos investigadores de actividades paranormales Margaret Matheson (Weaver) y Tom Buckley (Murphy) desacreditan afirmaciones fraudulentas de fantasmas, curaciones por la fe y otros fenómenos psíquicos detectando lo que Matheson llama "luces rojas", los imperceptibles trucos detrás de cada ocurrencia supernatural orquestada.

Pero cuando el legendario psíquico ciego Simon Silver (De Niro) sale de su retiro después de 30 años, su otrora intrépida adversaria Matheson le advierte a Buckley que se mantenga al margen, temiendo una represalia del poderoso Silver. Determinado a desacreditarlo, Buckley y su alumna estelar (Elizabeth Olsen) usan cada herramienta disponible para descubrir la verdad detrás del carismático psíquico. Pero pronto Buckley se verá obligado a revisar sus propias creencias.

"En lo personal estoy más interesado en el más acá que en el más allá, sobre todo porque no estoy interesado en creer en general sino en entender aquello que no es explicable", dijo Cortés en una entrevista reciente con The Associated Press. "Si me preguntas si creo en lo sobrenatural: no".

Hay cosas que el ser humano aún no ha logrado explicarse, añadió, acotando de inmediato que "el margen de lo explicable va cambiando" con el tiempo.

"Me considero escéptico en el sentido de que lo cuestiono todo pero no niego nada", dijo el realizador.

Al preguntársele qué lo llevó a abordar este tema, respondió que empezó con dos palabras que resonaron en él de manera fascinante: "fraudes paranormales".

"Es como un oxímoron. Tienes por un lado lo mágico y lo inexplicado como un telón de fondo perfecto para una historia que te permite usar elementos de cine fantástico, y tienes los fraudes, la mentira que el ser humano sabe hacer", explicó. "El cerebro como elemento no se debe confiar más de la cuenta porque fundamentalmente nos miente; reaccionamos de una forma más poderosa a las percepciones de las cosas que a las cosas en sí".

El guión, originalmente en español, lo escribió en un par de meses tras haber dedicado un año y medio a la investigación. Un traductor de confianza entonces lo tradujo al inglés, idioma que domina lo suficiente como para dirigir, pero no lo suficiente como para sentarse a escribir cómodamente.

El reparto de su filme no deja de sorprenderle.

"Haces la lista de actores que te gustaría y el número uno de cada lista (para cada personaje) respondía de forma poderosísima al guión, a los diálogos, a la historia... Nos encontramos con este cast injustificable", dijo con regocijo.

Dirigir a De Niro no le resultó intimidante: "No piensas en ello. Tratas de desconectar tu cerebro porque si no estás perdido".

De hecho, trabajar con el venerado actor fue "muy sencillo, más fácil que con otros porque es mejor", señaló. "Es como si tuviera más teclas de volumen que se pueden ajustar".

En cuanto a su experiencia con Weaver, la calificó como "un regalo a todos los niveles".

"Es cálida, acogedora, preocupada por los demás; es como la madre naturaleza en acción. Tiene esa miel que las mujeres van destilando a lo largo de los años que no puedes encontrar en gente más joven. Tenía que aportar a su personaje esa brillantez, esa inteligencia, ese humor afilado, pero también esa parte maternal".

"Red Lights" se rodó en un 80% en España "de una forma muy independiente", según Cortés, lo que le habría permitido mantener un control creativo total.

"La película se parece muy sospechosamente a lo que tenía en la cabeza", concluye satisfecho.

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Sigal Ratner-Arias está en Twitter como https://twitter.com/sigalratner